La Pasión de Cristo de Iztapalapa, con 180 años de historia, entra a la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO
La Pasión de Cristo de Iztapalapa, con 180 años de historia, entra a la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO

CIUDAD DE MÉXICO.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, celebró la inscripción de la Representación de la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo de Iztapalapa en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

El anuncio se realizó el 10 de diciembre durante la vigésima sesión del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, en Nueva Delhi, India.

La mandataria felicitó a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada; a la alcaldesa de Iztapalapa, Aleida Alavez; y a todas las personas que participan en la organización del viacrucis más grande de México.

También agradeció el acompañamiento técnico de Diego Prieto y el trabajo del Comité Organizador.

Los felicitamos a ellos, y por supuesto a ellas, que ponen mucho empeño en esta celebración”, expresó Claudia Sheinbaum en su conferencia matutina.

UNESCO reconoce la Pasión de Cristo de Iztapalapa como Patrimonio Cultural y Tradición Viva

La Unesco destacó que la Pasión de Cristo de Iztapalapa constituye una manifestación que trasciende lo religioso y se ha convertido en un símbolo de identidad colectiva.

Edaly Quiroz, subdirectora de Patrimonio Inmaterial de México, afirmó ante representantes de varios países que esta tradición representa la unidad, fe y resiliencia.

Se trata de una manifestación que trasciende lo religioso. Es un acto de unidad, fe y resiliencia, que convoca a miles de personas en un ejercicio colectivo de memoria, identidad y participación”.

Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura federal, calificó el nombramiento como “un reconocimiento histórico que honra casi dos siglos de tradición, fe, identidad y organización comunitaria”.

Añadió que la representación se mantiene viva gracias a la devoción y al compromiso social de los habitantes.

El comité internacional elogió el respeto de México al consentimiento libre, previo e informado en el proceso de nominación, así como la calidad del video documental producido por Capital 21.

La candidatura cumplió con los criterios de la Convención de 2003, al fomentar la cohesión social, la paz y la transmisión de valores culturales entre generaciones.

La inscripción en la lista de la Unesco se consolidó gracias al trabajo conjunto del Comité Organizador de Semana Santa en Iztapalapa A.C. (COSSIAC), la Secretaría de Cultura federal, la UCUVI, el INAH, el Gobierno de CDMX y la Alcaldía Iztapalapa.

La Unesco valoró que esta manifestación fomenta la cohesión social en una de las alcaldías más pobladas del país, donde miles de familias encuentran en la organización del viacrucis un espacio de participación intergeneracional que refuerza la identidad comunitaria.

Cambios en el viacrucis de Iztapalapa

En los últimos años, el COSSIAC ha incorporado principios de igualdad de género, inclusión y derechos humanos a la representación. Además, en 2023 la representación se integró al Inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial de México, fortaleciendo la gestión local.

Actualmente, la tradición cuenta con un Plan de Salvaguardia elaborado por el COSSIAC, con apoyo de los tres niveles de gobierno.

El documento considera acciones en protección civil, seguridad pública, conservación del patrimonio histórico, sostenibilidad ambiental, educación y difusión cultural.

Pasión de Cristo en Iztapalapa: origen y evolución

El origen de la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa se remonta a 1833, cuando una epidemia de cólera afectó gravemente a dicha alcaldía.

En agradecimiento por superar la crisis sanitaria, la comunidad hizo una promesa al Señor de la Cuevita. Una década después, en 1843, se llevó a cabo la primera representación formal, inspirada en el teatro evangelizador virreinal.

Desde entonces, la puesta en escena se ha mantenido de manera ininterrumpida por más de 180 años.

Cada año participan los ocho barrios originarios de Iztapalapa —San Lucas, San Pedro, San Miguel, San Pablo, San Ignacio, San José, La Asunción y Santa Bárbara— y los habitantes asumen roles como actores, escenógrafos, organizadores y responsables de la logística.

Con el paso de los años se han ido incorporando elementos contemporáneos para fortalecer su capacidad de organización, y mantener la tradición vigente. Ahora es uno de los eventos culturales más importantes del país.

En 2024, congregó a más de 1.4 millones de personas, y en los años previos a la pandemia de Covid-19 superó los dos millones.

Con información de Proceso, El Universal e Infobae