CIUDAD DE MÉXICO.— Las enérgicas acciones de Estados Unidos sobre Venezuela pueden incidir en la próxima revisión del acuerdo comercial con México, prevista para este año, y mantenerse como un factor de incertidumbre, advirtió Fitch.
“El efecto demostración de la acción contundente de EU también podría influir en la revisión del T-MEC con México, al incorporar temas de seguridad y otros asuntos no comerciales en la negociación, lo que podría volverla más compleja. La administración Sheinbaum ha intensificado las extradiciones de presuntos integrantes de cárteles a Estados Unidos, pero consideramos que la revisión del T-MEC seguirá siendo un desafío, con elevada incertidumbre económica”, indicó la calificadora.
De acuerdo con Fitch, los resultados de corto y largo plazo de la destitución del líder venezolano Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos son altamente inciertos, aunque podrían tener implicaciones geopolíticas, al ampliar la influencia y el poder de EU en el hemisferio occidental.
“No obstante, no prevemos que la salida de Maduro derive en acciones inmediatas sobre la calificación soberana, en parte por los limitados vínculos comerciales y financieros de Venezuela con el resto de la región”, señaló la agencia, que describió la situación en ese país como fluida.
Tras condenar la acción estadounidense, la presidenta interina Delcy Rodríguez afirmó que el gobierno venezolano está dispuesto a trabajar para “colaborar… en una agenda de cooperación orientada al desarrollo compartido”.
Fitch apuntó que la administración Trump sustentó su acción en los presuntos vínculos de Maduro con el narcotráfico y ha señalado como otro objetivo clave el acceso al sector petrolero venezolano y la reconstrucción de su infraestructura. Sin embargo, subrayó que aún no está claro cómo pretende lograrlo ni si facilitar una transición democrática se convertirá finalmente en una prioridad para Estados Unidos.
Presión política
La calificadora recordó que la escalada de la presión política estadounidense sobre Venezuela y la acumulación militar en el Caribe durante 2025 incrementaron la probabilidad de un evento geopolítico.
“Diversos comentarios públicos de ambas partes sugieren que podría alcanzarse algún tipo de acuerdo entre EU y un régimen chavista post-Maduro. Pero la sostenibilidad de dicho acuerdo sería incierta. El presidente Donald Trump ha advertido que podría lanzar ‘un segundo ataque’ contra Venezuela si no se cumplen las demandas de EU, por lo que no puede descartarse una escalada”, añadió.
Agregó que, si la destitución de Maduro y/o una escalada militar derivaran en una fuerte dislocación política interna, podrían aumentar los desafíos de seguridad y macroeconómicos en los países vecinos.
“En ausencia de ese escenario, esperamos que los efectos de contagio a corto plazo se mantengan contenidos. Ni Venezuela ni sus vecinos más pequeños, Guyana y Trinidad y Tobago, cuentan con calificaciones públicas de Fitch. Aruba podría enfrentar interrupciones en su sector turístico”, señaló.
En su análisis, Fitch afirmó que la destitución de Maduro es congruente con la reafirmación de la “Doctrina Monroe”, que coloca al hemisferio occidental —de Groenlandia al Caribe y América Latina— en el centro de la política exterior de EU, con el objetivo de limitar la influencia china y rusa, como establece en la Estrategia de Seguridad Nacional publicada en noviembre.
“La modificación de las políticas comerciales y migratorias de EU desde el regreso de Trump al poder, hace un año, no ha tenido hasta ahora consecuencias gravemente negativas para América Latina y el Caribe. Sin embargo, los acontecimientos en Venezuela podrían tener un fuerte efecto demostración en la orientación de estos países hacia las prioridades de EU, en su percepción sobre la credibilidad de las amenazas estadounidenses y en su disposición a responder a las demandas de Washington”, agregó.
Colombia, explicó Fitch, que absorbió el mayor impacto de la crisis de refugiados venezolanos durante la presidencia de Maduro, ya fue “descertificada” por la administración Trump por presuntamente “no combatir de manera demostrable” el narcotráfico.
Esto podría exponerla a algún tipo de presión por parte de EU, aunque dependerá en gran medida de la voluntad del ganador de las elecciones presidenciales, previstas para mayo, de cooperar con Washington. Nicaragua, añadió, podría enfrentar un aumento de la presión política estadounidense, dada la tensa relación bilateral y las críticas del presidente Daniel Ortega a la acumulación militar de EU.
Otros gobiernos de la región han mostrado una postura más favorable a las agendas estratégicas y económicas de la administración Trump. Un ejemplo es la República Dominicana, que ha permitido el acceso de EU a bases aéreas.
A más largo plazo, Fitch señaló que un eventual restablecimiento del suministro de petróleo venezolano podría incidir en los precios, con relevancia para las economías regionales dependientes del crudo, aunque ello dependería en gran medida de otros factores globales de oferta y demanda.
Asimismo, la reintegración de Venezuela al sistema comercial regional podría impulsar la economía no petrolera de Colombia, dada la intensidad del intercambio comercial que ambos países mantuvieron en el pasado.
