CIUDAD DE MÉXICO.— Los riesgos cibernéticos asociados a la Inteligencia Artificial (IA), la geopolítica y el fraude encabezan las principales preocupaciones globales rumbo a 2026, advirtió el Foro Económico Mundial (WEF).

De acuerdo con el informe Panorama Global de Ciberseguridad 2026, presentado el 12 de enero, las amenazas digitales avanzan a una “velocidad sin precedentes”, impulsadas por la adopción acelerada de nuevas tecnologías y la creciente interconexión de los sistemas.

El reporte fue elaborado por el WEF en colaboración con Accenture y se basó en encuestas a líderes empresariales y especialistas en seguridad digital de distintas regiones del mundo.

Fraude cibernético, la mayor amenaza

El documento identifica al fraude cibernético como la amenaza de mayor crecimiento y expansión, al señalar que 73% de los encuestados afirmó haber sido afectado directamente o conocer a alguien que fue víctima durante 2025.

Según el estudio, los directores consideran el fraude y el phishing como su principal preocupación, incluso por encima del ransomware, un tipo de software malicioso que bloquea el acceso a información y exige pagos para su liberación.

Jeremy Jurgens, director general del Foro Económico Mundial, señaló que el fraude cibernético se ha convertido en una de las fuerzas más disruptivas de la economía digital.

“Socava la confianza, distorsiona los mercados y afecta directamente la vida de las personas”, afirmó el directivo en el documento difundido por el organismo internacional.

Jurgens subrayó que el desafío para los líderes no es únicamente comprender las amenazas, sino anticiparse de manera colectiva y fortalecer la ciberresiliencia mediante la coordinación entre gobiernos, empresas y proveedores tecnológicos.

En cuanto a la Inteligencia Artificial, el informe advierte que esta tecnología está acelerando los riesgos de ciberseguridad, ya que 87% de los participantes reportó un aumento de amenazas vinculadas a su uso.

Las principales preocupaciones relacionadas con la IA son las filtraciones de datos asociadas a la inteligencia artificial generativa, con 34%, y el avance de las capacidades de los actores adversarios, con 29%.

La geopolítica también figura como un factor de riesgo creciente, debido a que los ataques con motivaciones políticas se han incorporado a las estrategias de riesgo de las organizaciones.

Riesgo entendido

El WEF indicó que 91% de las empresas más grandes del mundo ha ajustado su postura de ciberseguridad ante el aumento de tensiones y conflictos internacionales.

El informe revela además una marcada desigualdad regional en la capacidad para responder a incidentes graves, ya que 31% de los encuestados manifestó poca confianza en la capacidad de su país para gestionarlos.

Mientras que en Medio Oriente y el Norte de África la confianza alcanza 84%, en América Latina y el Caribe desciende a 13%, una de las cifras más bajas a nivel global. El organismo advirtió que las cadenas de suministro digitales representan una vulnerabilidad sistémica, debido a la creciente dependencia de proveedores de servicios en la nube y de internet. En un comunicado, el WEF destacó que la brecha entre las organizaciones altamente resilientes y las que se están quedando atrás sigue siendo amplia, agravada por la escasez de talento y la limitación de recursos.

El documento señala que las empresas pequeñas tienen el doble de probabilidades de presentar resiliencia insuficiente frente a las grandes corporaciones. A nivel regional, la escasez de especialistas en ciberseguridad es más pronunciada en América Latina y el Caribe, donde 65% de las organizaciones reporta no contar con competencias necesarias. En África subsahariana, 63% de las organizaciones enfrenta limitaciones similares para alcanzar objetivos de seguridad digital.

Transforman defensas

Paolo Cal Cin, director global de Ciberseguridad de Accenture, afirmó que la instrumentalización de la IA, la fricción geopolítica y los riesgos en la cadena de suministro están transformando las defensas tradicionales.

“El imperativo es pasar de la ciberprotección convencional a una ciberdefensa impulsada por IA avanzada para enfrentar actores de amenazas cada vez más sofisticados”, sostuvo.

Cal Cin añadió que la resiliencia empresarial se construye integrando la ciberestrategia, la continuidad operativa y la confianza, para adaptarse a un entorno de amenazas dinámico.