QUINTANA ROO.- Derivado de una orden de cateo ejecutada en un establecimiento que operaba como bar, la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo localizó y resguardó a 17 mujeres, 16 de nacionalidad mexicana y una venezolana, quienes serían presuntas víctimas del delito de trata de personas en su modalidad de prostitución ajena.
La diligencia se realizó como parte de una investigación en curso por posibles actividades ilícitas relacionadas con la explotación sexual.
De acuerdo con la autoridad ministerial, el operativo se desarrolló en un inmueble ubicado en la calle 76, donde las mujeres fueron encontradas laborando al momento de la intervención.
La acción se efectuó con apoyo de elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de Marina, en un esfuerzo coordinado para combatir este delito.
Investigación previa permitió solicitar la orden judicial
La Fiscalía precisó que la orden de cateo fue solicitada ante un Juez de Control, luego de trabajos de investigación de campo y gabinete.
Estas indagatorias surgieron a partir de la sospecha de que en el lugar se ofrecían servicios sexuales, bajo un esquema de posible coerción hacia las trabajadoras.
Durante la diligencia, las autoridades confirmaron la presencia de las 17 mujeres, lo que permitió avanzar en la integración de la carpeta de investigación correspondiente, así como activar los protocolos de atención a víctimas.
Engaños laborales y presunta explotación sexual
Según las primeras líneas de investigación, las mujeres habrían llegado al establecimiento con la promesa de trabajar como meseras.
En su mayoría, se trataría de madres solteras que buscaban una fuente de ingresos para sostener a sus familias.
Inicialmente, su labor consistía en convivir con los clientes; sin embargo, con el paso del tiempo, presuntamente fueron obligadas a prestar servicios sexuales.
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Este patrón, señaló la Fiscalía, coincide con mecanismos de captación y explotación que suelen documentarse en casos de trata de personas, donde las condiciones laborales cambian de forma gradual y bajo presión.
Las indagatorias también revelaron el esquema económico que operaba en el lugar. Cada copa consumida con los clientes tenía un costo de 240 pesos, mientras que los servicios sexuales se cobraban en mil 500 pesos.
Además, si el cliente solicitaba llevar a la mujer a otro sitio, debía pagar mil pesos adicionales.
Estos datos forman parte de los elementos recabados por la autoridad para determinar responsabilidades penales y establecer la posible existencia de una red de explotación.
Bar asegurado y mujeres bajo resguardo de la FGE
Al concluir la diligencia, los agentes procedieron a colocar los sellos de aseguramiento en el inmueble, el cual quedó bajo resguardo de la Fiscalía General del Estado.
Esta medida se mantendrá mientras continúan las investigaciones y se determina la situación jurídica de los posibles responsables.
En tanto, las 17 mujeres fueron trasladadas y resguardadas en instalaciones de la FGE, donde reciben atención y acompañamiento conforme a los protocolos para víctimas de trata de personas.
La autoridad reiteró que las investigaciones continúan y que se actuará conforme a derecho para esclarecer los hechos y sancionar a quienes resulten responsables.
