CIUDAD DE MÉXICO (El Universal).— Representantes de distintas comunidades y pueblos originarios de la Ciudad de México amagaron con boicotear eventos públicos y realizar protestas durante el Mundial si no se repone todo el proceso para la elaboración y aprobación del Plan General de Desarrollo (PGD).
Los vecinos, que eran alrededor de 50, marcharon desde el Metro San Antonio Abad hasta el Zócalo capitalino, donde realizaron un mitin masivo y rechazaron las mesas de trabajo que les ofrecieron las autoridades.
Alejandro Velázquez, representante del Frente por la Defensa de los Derechos de los Pueblos y Barrios del Anáhuac, anunció amparos contra la consulta al proyecto de PGD que concluye este viernes 10 de abril. Además, dijo, boicotearán eventos públicos e incluso amagó con realizar protestas durante el Mundial si todo este proceso no se repone.
“Por eso estamos anunciando que vamos a continuar las movilizaciones durante los siguientes meses, lo que incluye también las acciones durante el Mundial de futbol, hasta que se revoque y cancele esta decisión de terminar la consulta el día viernes”, sostuvo.
Y añadió: “El Gobierno de Clara Brugada está decidiendo romper con los pueblos y barrios originarios de la Ciudad de México, y entonces a los pueblos sólo nos queda la movilización, las acciones de boicot en eventos públicos, así como los juicios que se interpondrán. Los pueblos están listos para imponer juicios de amparo y diversas acciones legales.”
De igual forma, precisó que la consulta realizada por las autoridades capitalinas fue una simulación, pues los supuestos representantes de los pueblos y barrios eran falsos, “ni siquiera viven en los pueblos.”
Luis Miguel Robles Gil, también representante de este Frente, sostuvo que el PGD pone en riesgo la viabilidad hídrica y ecológica de la ciudad, pues este Plan encubre todo un proyecto de desarrollo inmobiliario privado y altamente controversial, con impactos sociales y ambientales graves.
La legisladora Olivia Garza criticó que los constantes cambios en la Secretaría muestran ausencia de dirección clara y compromiso gubernamental, dejando inconcluso el Plan General de Desarrollo necesario para orientar crecimiento ordenado y sostenible a largo plazo.
Los relevos frecuentes de titulares como Encinas y Yanes reflejan improvisación institucional que retrasa decisiones estratégicas y debilita la continuidad administrativa, afectando la coordinación de políticas públicas clave para garantizar desarrollo urbano equilibrado y bienestar social sostenido en la capital.



