No sé si es por ignorancia o desconocimiento de las leyes; peor, porque nos considera ignorantes a todos los mexicanos, pero el hecho de que un día sí y otro también la inquilina de Palacio Nacional en su narrativa sale con que se requieren pruebas para hacer señalamientos. Narrativa que es utilizada también —obviamente— por sus subalternos, aliados políticos y por supuesto, lambiscones.

Todos ellos pretenden ignorar que cuando Estados Unidos lanza señalamientos, advertencias o solicitudes de extradición de algunos personajes, ya tienen armados los expedientes. No son solo señalamientos, sino carpetas con el historial que corresponde a cada individuo que ya ha sido investigado.

El caso más reciente, el del gobernador de Sinaloa —hoy con licencia, pero oculto en algún lado— Rubén Rocha Moya. Individuo que es solicitado por Estados Unidos al igual que otros más.

Las “pruebas” que solicita la señora quedaron expuestas a la vista de todos los sinaloenses desde el día de las elecciones. Ahí se dio el fraude que se cometió al elegir a Rocha Moya y cómo y por qué obtuvo el supuesto “triunfo” de un individuo que entregó territorio a los narcos.

¿Pruebas? ¿más pruebas que los secuestros a candidatos de oposición? ¿Más pruebas que la violencia que se ha incrementado peligrosamente en Sinaloa? Y no es solamente Sinaloa, sino en gran parte del territorio nacional. Desapariciones, levantones, secuestros, incendios provocados a negocios consecuencia de extorsiones.

¡Por favor! No sean hipócritas y cínicos aquellos que pretenden hacer creer que en México “todo está bien” y que es la oposición la que desea desprestigiar a un movimiento que nació de la mentira y la traición.

Llegaron al poder sí, pero su ascenso ha significado un costo muy grande para el país. No les importó poner en riesgo a México con sus acuerdos.

Los mexicanos no somos tontos ni ingenuos; imposible defender lo que está a la vista de todos. Y si la delincuencia ha ganado terreno a lo largo y ancho del país es porque se siente protegida por el gobierno. No hay de otra, si las bandas criminales han estado actuando con verdadera impunidad, es porque existe complicidad con autoridades, la que se afianza a través de los acuerdos y pactos que nada o nadie puede justificar.

Así es que está de más que tanto la señora Sheinbaum como sus funcionarios exijan pruebas cuando éstas ya existen. ¿a quién o a quiénes pretenden cubrir con su postura de defender lo que un mal gobierno provocó?

En cambio, arremeten en contra de la gobernadora de Chihuahua por lo sucedido recientemente en ese estado. Un laboratorio de la magnitud del encontrado en esa zona nadie cree se construya en un día o una semana; por lo que la duda queda en cuanto a que si quienes están encargados de la seguridad en el país sabían de su existencia.

No les queda el hacerse los sorprendidos. De que hay complicidades no se discute.

Siendo un poco mal pensados, recordemos las palabras del nefasto expresidente a quien se debe que México esté en las condiciones que hoy padecemos: “el presidente sabe todo lo que ocurre en el país” y si no, pues es que es cómplice.

Las palabras de López Obrador provocaron que el entonces Secretario de la Defensa se cubriera parte del rostro con unos documentos que tenía en las manos, para disimular, quizás, la sorpresa o molestia que le causó escuchar tal afirmación.

Esa es la realidad que hoy vive nuestro México. Un país con muchos, muchísimos problemas. ¿Cuál transformación? Lo que han hecho se llama destrucción y la provocó el peor gobernante que ha tenido nuestro México. El peor, si, el más nefasto.

¿Pruebas? Están ahí, a la vista de todos, en toda la violencia que él, su sucesora —la que nunca está enterada de nada— su mentado movimiento de destrucción y sus aliados criminales han provocado en nuestro querido México.

El individuo que aún ordena desde se finca, el que se encuentra custodiado y bien protegido ¿quién paga su seguridad? Porque nosotros no tenemos por qué, ya que fue él quien quitó pensión y privilegios a sus antecesores. Por cierto ¿De cuánto es su pensión si nunca trabajó? ¿Pagaría impuestos?

El mensaje reciente del presidente de los Estados Unidos Donald Trump es claro y no hay que desestimarlo. Si el gobierno de México no actúa contra el narcotráfico, ellos lo harán. Es una advertencia que hay que tomar en serio.— Ciudad de México.

Periodista

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