MÉXICO.- Una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) confirman que el buque Challenge Procyon ingresó por el puerto de Tampico 20 millones 944 mil litros de diésel, y no los 10 millones de litros que el Gobierno federal reportó como decomisados en marzo de 2025.

La documentación también apunta a que la operación de huachicol fiscal detectada hace más de un año se originó en Texas. La empresa estadounidense Hevi Transport LLC, responsable del envío, declaró el cargamento como “aditivos para aceites lubricantes”. Sin embargo, análisis químicos practicados posteriormente por especialistas aduanales identificaron la mercancía como diésel automotriz de ultra bajo azufre.

En marzo de 2025, las Secretarías de Marina, Defensa, Seguridad Pública federal y la Fiscalía General de la República informaron el aseguramiento de 10 millones de litros de combustible ilegal en Tampico. No obstante, documentos mercantiles y aduaneros revisados por MCCI acreditan que el cargamento original duplicaba ese volumen.

Los documentos

La guía marítima del Challenge Procyon, emitida por Hevi Transport, registra un embarque neto de 17 millones 459 mil 290 kilogramos de producto enviado de Houston, Texas, a Tampico. La documentación comercial también reporta un volumen de 5 millones 460 mil galones, equivalentes a poco más de 20.6 millones de litros. La carga tenía como destinataria a la empresa Intanza SA de CV, con domicilio en Monterrey.

La factura HT081, emitida el 16 de marzo de 2025 por Hevi Transport LLC, confirma el tamaño de la operación. El documento establece un cobro por 5 millones 460 mil galones de “aditivos para aceites lubricantes”, por un total de 2 millones 662 mil dólares, unos 53 millones de pesos, incluyendo flete marítimo y cargos por demora. Además, instruye a Intanza realizar el pago en una cuenta del banco Hancock Whitney, ubicado en Misisipi.

Sin embargo, expedientes de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) indican que la factura contenía información falsa. La dependencia realizó una revisión física y documental de la mercancía.

Uno de los expedientes obtenidos por MCCI señala que el pedimento se tramitó bajo la fracción arancelaria 3811.21.07, correspondiente a “aditivos para aceites lubricantes”. Después del reconocimiento aduanero, la autoridad ordenó tomar muestras y solicitó un análisis especializado a la Dirección General Jurídica de Aduanas.

El dictamen oficial emitido el 22 de marzo de 2025 concluyó que las muestras analizadas correspondían a “aceite diésel (gasóleo), con contenido de azufre inferior o igual a 15 ppm”. Tras ese resultado, la autoridad reclasificó la mercancía bajo la fracción 2710.19.99 NICO 03, correspondiente a diésel automotriz.

Los documentos muestran que la operación siguió el esquema clásico del huachicol fiscal: declarar mercancías bajo fracciones arancelarias distintas para evitar controles regulatorios, obligaciones sectoriales e impuestos aplicables a combustibles.

Declaran un precio mínimo

Otro expediente de la ANAM exhibe inconsistencias en la valuación de la mercancía. La autoridad aduanera calculó que los 17 millones 459 mil kilogramos declarados equivalían a 20 millones 944 mil 445 litros de diésel, utilizando un factor de densidad de 0.8336 kilogramos por litro. El cargamento se declaró en marzo de 2025 con un valor de 2.6 millones de dólares, equivalentes entonces a 53 millones de pesos.

Con esa conversión, la autoridad determinó que el precio declarado equivalía apenas a 2.55 pesos por litro.

La ANAM detectó una subvaluación considerable. La dependencia encontró que operaciones similares de importación de diésel registraban precios cercanos a 10.92 pesos por litro.

Con base en esos cálculos, el cargamento tendría un valor comercial aproximado de 228 millones de pesos, es decir, unos 175 millones más de lo reportado oficialmente en la importación.

Además del valor comercial, el SAT determinó que Intanza omitió el pago de alrededor de 11 pesos de impuestos por cada litro introducido de contrabando, principalmente por IEPS, IVA y derecho de trámite aduanero. Eso representa una evasión cercana a 220 millones de pesos por los 20 millones de litros ingresados ilegalmente en marzo de 2025.

Sin embargo, las autoridades fiscales reclaman un monto aún mayor a Intanza. Un documento de la ANAM fechado el 31 de marzo de 2026, un año después del decomiso, indica que la empresa incurrió en múltiples omisiones fiscales y le exige el pago de 60 pesos por litro por concepto de impuestos, multas y recargos.

Por ejemplo, por cada pipa incautada de 49 mil litros, la autoridad requiere un pago de 2 millones 950 mil pesos.

Desapareció la mitad de la carga

El hallazgo más delicado que reportan los documentos de la ANAM corresponde al volumen total que transportaba el barco.

Si el buque llevaba más de 20 millones de litros y el Gobierno solo reportó el aseguramiento de 10 millones, entonces la mitad del cargamento desapareció antes de quedar bajo resguardo oficial.

Los nuevos documentos obtenidos por MCCI precisan esa diferencia. La carta de encomienda dirigida al agente aduanal Benito Abad Pérez Escalante señala expresamente que la mercancía enviada consistía en 5 millones 460 mil galones, equivalentes a más de 20 millones de litros. La documentación bancaria y comercial coincide con esos volúmenes.

La información también coincide con revelaciones periodísticas previas. Desde el 29 de marzo de 2025, MCCI difundió expedientes judiciales que evidenciaban que había desaparecido la mitad del volumen decomisado por autoridades federales.

Después, el 5 de mayo de 2025, MCCI publicó un documento interno de la Secretaría de Marina que confirmaba que las autoridades federales sabían que el buque Challenge Procyon ingresaría al puerto de Tampico con alrededor de 20 millones de litros de supuestos aditivos, el doble de lo que reportaron como asegurado.

El 8 de enero de 2026, MCCI también reveló un expediente fiscal que confirma que el buque arribó a Tampico a finales de marzo de 2025 con 20 millones 944 mil litros y no con 10 millones, volumen reconocido oficialmente como decomisado.

Aunque el volumen real introducido por el buque ya quedó documentado, las autoridades federales no han explicado qué ocurrió con la mitad de la carga desaparecida.

De manera oficial, el Gobierno solo reconoce públicamente el decomiso de 10 millones de litros.

Durante la conferencia matutina del 9 de septiembre de 2025, cinco meses después de que MCCI difundió los primeros documentos que contradecían la versión oficial, el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, reiteró ante la Presidenta que el aseguramiento en Tampico correspondió a “10 millones de litros de diésel”.

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