CIUDAD DE MÉXICO.— A una semana de que anunció su separación del grupo parlamentario de Morena, la situación del senador Enrique Inzunza Cázarez prácticamente no ha cambiado: conserva su oficina con el logotipo del partido, ocupa el mismo escaño dentro del espacio de la bancada oficialista, mantiene la presidencia de la Comisión de Estudios Legislativos y continúa arropado por sus antiguos compañeros.
Al acudir a la primera sesión del periodo ordinario, el legislador sinaloense fue recibido por el excoordinador parlamentario de Morena, Adán Augusto López Hernández, quien desde lejos le gritó: “¡Senador Inzunza!”. Más tarde se acercó hasta su escaño para saludarlo de mano y darle un abrazo.
Aunque ya no pertenece al grupo parlamentario, Inzunza permanece sentado entre los legisladores morenistas y hasta ahora nadie le ha solicitado cambiar de lugar dentro del salón de sesiones. Tampoco se ha promovido su relevo al frente de la Comisión de Estudios Legislativos, una de las más importantes del Senado.
Ante los medios, Inzunza reafirmó que votará a favor de las iniciativas impulsadas por Morena, pues sostuvo que su salida de la bancada no representa una ruptura ideológica con el movimiento político en el poder.
“Yo honro mis principios en cualquier circunstancia, no cambio de principios, y mis principios están con el pensamiento liberal, con el pensamiento constitucional de bienestar que empuja el movimiento político de Morena”, dijo.
El senador indicó que abandonar el grupo parlamentario no significa que haya renunciado a sus convicciones. También descartó incorporarse a alguna de las bancadas aliadas de la autodenominada Cuarta Transformación.
Inzunza negó que su separación de Morena fuera resultado de una negociación política o de una petición de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Con ello rechazó las versiones sobre una posible decisión acordada desde Palacio Nacional.
“A mí la Presidenta, a quien respeto profundamente como jefa del Estado mexicano, no me comunicó nada”, aseguró el legislador.
Exhorto opositor
Mientras los morenistas mantienen el respaldo político y personal hacia Inzunza, la senadora del PAN Lilly Téllez presentó un punto de acuerdo para exhortarlo a solicitar licencia y separarse de sus funciones parlamentarias, a fin de ponerse a disposición de las autoridades competentes.
La propuesta, publicada en la Gaceta Parlamentaria, plantea que el legislador sinaloense comparezca ante la Fiscalía General de la República (FGR) y las demás autoridades mexicanas para responder por las acusaciones sobre sus presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa, particularmente con la facción de Los Chapitos.
Según el documento promovido por Téllez, Inzunza debe enfrentar “con plena transparencia y responsabilidad” los señalamientos que habrían sido formulados en su contra ante el Tribunal de Distrito Sur de Nueva York por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
El exhorto menciona posibles delitos relacionados con narcotráfico, conspiración con el Cártel de Sinaloa y uso de armas de fuego. También señala que la FGR habría recibido una solicitud de detención provisional con fines de extradición presentada por el gobierno estadounidense y deberá analizar las pruebas enviadas para determinar su procedencia legal.
“La permanencia del senador en funciones, con fuero constitucional vigente, no puede interferir ni condicionar dicha investigación”, argumentó la legisladora panista.
Téllez consideró que la continuidad de Inzunza en el cargo compromete la legitimidad del Senado, institución que, afirmó, tiene la obligación constitucional de actuar como ejemplo de probidad y transparencia ante la ciudadanía.
El punto de acuerdo añade que la gravedad de las imputaciones señaladas, entre ellas narcotráfico, conspiración con organizaciones designadas como terroristas por Estados Unidos y posesión de armamento de uso exclusivo, rebasa “el umbral que tolera la decencia republicana”.
Pese a la exigencia opositora para que solicite licencia y deje el escaño, Inzunza sigue en funciones y conserva posiciones relevantes dentro del Senado.
En los hechos, su separación de Morena solo se ha reflejado en los registros parlamentarios, mientras continúa recibiendo el respaldo de quienes hasta hace unos días eran formalmente sus compañeros de bancada.
