CIUDAD DE MÉXICO.— Las reformas destinadas a impulsar los pagos digitales en México podrían ampliar el acceso al crédito para hogares y pequeñas empresas, además de beneficiar al sistema bancario, pese a una posible reducción de los ingresos por comisiones, estimó ayer lunes Moody’s Ratings.

En su más reciente análisis del sector bancario mexicano, la calificadora señaló que una mayor utilización de medios electrónicos disminuiría los costos asociados al manejo de efectivo y contribuiría a la formalización económica.

También permitiría obtener información sobre las transacciones de los usuarios, facilitando la evaluación de riesgos crediticios y el otorgamiento de financiamiento.

“Con el tiempo, estos beneficios estructurales compensarían ampliamente la modesta reducción de los ingresos por comisiones de los bancos”, indicó Moody’s.

El análisis considera la Ley de Economía Digital para Pagos Digitales y Electrónicos, aprobada por el Senado el 20 de octubre y enviada al Ejecutivo, además de una propuesta regulatoria para disminuir las cuotas de intercambio de tarjetas.

La iniciativa contempla reducir gradualmente las tasas promedio al 1% para tarjetas de crédito y 0.30% para débito, frente a máximos actuales de 1.91% y 1.15%, respectivamente.

Los ajustes se implementarían durante tres años, permitiendo modificaciones en precios y programas de recompensas.

Según Moody’s, las menores comisiones incentivarían a pequeños establecimientos, incluidos negocios informales, a aceptar pagos electrónicos.

Las disposiciones también contemplan prohibir acuerdos de exclusividad y exigir que los proveedores de cobro entreguen los recursos a los comercios el mismo día.

La calificadora destacó que los préstamos bancarios representaban apenas el 23% del producto interno bruto mexicano en junio de 2026, frente al 50% observado aproximadamente en otros grandes mercados latinoamericanos.

Asimismo, señaló que solamente el 63% de los adultos mexicanos tenía cuenta bancaria, mientras la informalidad comprendía más de la mitad de la fuerza laboral.

Estas condiciones dificultan obtener información verificable sobre los solicitantes y restringen el financiamiento.

Moody’s consideró que el crecimiento de las transacciones electrónicas podría compensar parcialmente las menores comisiones, sin provocar necesariamente una reducción inmediata de los ingresos brutos bancarios.