UCRANIA.- La palabra negociación tomó cuerpo ayer en el cuarto día desde que comenzó la invasión rusa contra Ucrania, lo que enciende una luz de esperanza para detener la guerra.
Ucrania confirmó que enviará una delegación para negociar, “sin condiciones previas”, en la frontera ucraniano-bielorrusa.
Poco antes, Rusia informó que su delegación se dirigía a la región de Gómel, cercana a la frontera, para negociar un posible cese de las hostilidades.
El presidente de Ucrania, Volodomir Zelenski, no se mostró muy optimista sobre las negociaciones, pero cree que, “aunque pequeña, son una oportunidad”.
Las negociaciones en la frontera ucraniano-bielorrusa comenzarían hoy lunes a primera hora, según fuentes de ambos países.
Pero por otro lado, las advertencias del líder ruso Vladimir Putin contra los países occidentales subieron de tono al ordenar a sus fuerzas nucleares ponerse en “régimen especial de servicio”.
De acuerdo con la agencia de noticias AP, eso significa una amenaza implícita de Putin de convertir la guerra de Ucrania en un conflicto nuclear de mayor magnitud y coloca al presidente estadounidense Joe Biden ante opciones rara vez consideradas en la era atómica, entre ellas si eleva el nivel de alerta de las fuerzas nucleares de EE.UU.
Este giro de los acontecimientos es aún más notable por el hecho de que, hace menos de un año, Putin y Biden emitieron una declaración en su cumbre de Ginebra que parecía más acorde con la idea de que la amenaza de una guerra atómica era una reliquia de la Guerra Fría. “La guerra nuclear no puede ganarse y nunca debe librarse”, coincidieron, recuerda la AP.
Mientras, las reacciones contra Rusia continuaron ayer en distintos ámbitos. En la presentación de la colección de Giorgio Armani en la Semana de la Moda de Milán, el diseñador italiano eliminó la música que acompañaría a su pasarela, en una muestra de solidaridad con el pueblo ucraniano.
Ayer mismo, la Unión Europea acordó cerrar su espacio aéreo a las aerolíneas rusas y apoyar a Ucrania con recursos.
