La Real Academia Española (RAE) hizo oficial su postura sobre si la ‘ch’ y ‘ll’ quedan fuera del abecedario de forma definitiva o no.
En su recién publicado artículo “Exclusión de «ch» y «ll» del abecedario”, la RAE hizo oficial que ambas letras quedan fuera del alfabeto de forma definitiva, aunque algunas personas ya habían dejado de considerarlas como parte de este.
¿La ‘ch’ y ‘ll’ quedan fuera del abecedario?
De acuerdo con la RAE, tanto la CH y LL son dígrafos, como se conoce al conjunto de dos letras o grafemas que representan un solo fonema, por lo cual “el abecedario del español queda así reducido a las veintisiete letras”.
La institución indició que al tratarse de combinaciones de dos letras, estos dígrafos no se alfabetizan aparte “sino en los lugares que les corresponden dentro de la c y de la l, respectivamente”.
A partir de este 2022, el abecedario del español oficialmente queda reducido a 27 letras: a, b, c, d, e, f, g, h, i, j, k, l, m, n, ñ, o, p, q, r, s, t, u, v, w, x, y, z.
¿Qué dice la RAE sobre las palabras con ‘ch’ y ‘ll’?
La RAE señala que solo se consideran como letras del abecedario los signos simples, es decir las letras individuales, pero reconoce las combinaciones de estas o de grafemas para representar algunos de los fonemas o sonidos del idioma.
“La eliminación de los dígrafos ch y ll del inventario de letras del abecedario no supone, en modo alguno, que desaparezcan del sistema gráfico del español”.
Los signos dobles como ch y ll “seguirán utilizándose como hasta ahora en la escritura de las palabras española […] La novedad consiste, simplemente, en que dejan de contarse entre las letras del abecedario”, indicó la RAE.
#RAEconsultas Un dígrafo es un grupo de dos letras que representa un solo fonema. «Ch» y «ll» son dígrafos. No forman hoy parte del abecedario español, precisamente porque no son letras, sino grupos de dos letras. V. https://t.co/Vh6Aq879Xr.
— RAE (@RAEinforma) September 6, 2022
La RAE también recordó que la decisión de adoptar el orden alfabético latino universal se tomó en 1994 durante el X Congreso de la Asociación de Academias de la Lengua Española y se ha aplicado desde entonces en todas las obras académicas.
