El secretario general de la ONU, António Guterres, pidió unión a los líderes internacionales y les animó a usar la próxima Asamblea General como un foro que permita superar sus fuertes divisiones en un momento de “gran peligro” para el mundo.
“El debate general de este año debe dar esperanza y (ayudar a) superar las divisiones que están impactando al mundo de forma dramática”, dijo Guterres este 14 de septiembre en conferencia de prensa previa a las reuniones en Nueva York la próxima semana.
Guterres advirtió que las actuales fracturas geoestratégicas y tensiones entre naciones “son las más grandes desde al menos la Guerra Fría” y están “paralizando la respuesta global a desafíos dramáticos”.
ONU señala las principales problemáticas mundiales
“Nuestro mundo está arruinado por la guerra, azotado por el caos climático, marcado por el odio y avergonzado por la pobreza, el hambre y la desigualdad”, afirmó el secretario respecto al actual panorama internacional.
António Guterres señaló como las principales problemáticas actuales la guerra de Rusia-Ucrania, la crisis alimentaria y energética, y la crisis por el cambio climático, todas puntos a tratar en la próxima Asamblea General.
Guerra Rusia-Ucrania
La guerra en Ucrania será uno de los temas centrales de la próxima Asamblea General. Incluso, el diplomático habló hoy 14 de septiembre sobre el tema con el presidente ruso, Vladímir Putin, quien estará presente en el foro en Nueva York.
Guterres dejó claro que ve la paz en Ucrania muy lejana y abogó por seguir trabajando en cuestiones concretas que permitan aliviar el sufrimiento de los civiles y, a la vez, impulsar algo de confianza entre las partes.
En la reunión con Putin se abordaron cuestiones como el trato a los prisioneros de guerra, la situación en la central nuclear de Zaporiyia, las posibilidades de extender el acuerdo para las exportaciones de cereal por el mar Negro y fórmulas para facilitar las ventas de fertilizantes rusos.
Guterres recalcó que, pese a los compromisos acordados, las exportaciones rusas de fertilizantes siguen encontrándose con “obstáculos”, pero es necesario eliminarlos para evitar una gran crisis en este mercado que puede llevar a que se reduzcan de forma importante las áreas de cultivo en muchos países.
Crisis alimentarias en el mundo
Agravada por la guerra en Ucrania, la crisis alimentaria se presenta como otro de los temas clave de la Asamblea General. La ONU recordó que existe un “verdadero riesgo de múltiples hambrunas este año”.
“El hambre global empezó a aumentar antes de la pandemia y nunca se ha recuperado (la situación previa)”, recalcó Guterres, que dijo que por ahora el problema es que los alimentos no están bien repartidos en el mundo, pero puede que en el futuro no haya para todos.
También sostuvo que es necesario garantizar que los países más vulnerables tengan acceso a la comida que necesitan actualmente, tanto como estabilizar el mercado de fertilizantes para asegurar las próximas cosechas y evitar una situación aún peor.
Crisis energética preocupa a la ONU
Respecto a la crisis energética, Guterres aseguró que “mucho más difícil” debido a que los intereses de ciudadanos, países y empresas en el tema son en gran medida contradictorios.
Guterres consideró “inaceptable” que la industria de los combustibles fósiles esté registrando ganancias récord en un momento en el que muchos sufren por el costo elevado de la energía y animó a los Gobiernos a gravar esos beneficios extraordinarios.
Crisis climática
La otra gran crisis tendrá la atención de los líderes internacionales la próxima semana será la del cambio climático, un problema que no hace más que avanzar y donde las medidas que se están tomando son claramente insuficientes, explicó el secretario general de la ONU.
Guterres se dirigió directamente a los países del G20, que representan el 80% de las emisiones globales, para exigirles más ambición en un momento en el que parecen estar relajando sus medidas contra el calentamiento global.
Al hablar de los efectos de las inundaciones en Pakistán, advirtió que este tipo de desastres son “una ventana al futuro” que le espera al mundo.
“Si un tercio de los países del G20 estuvieran bajo el agua hoy, algo que puede pasar mañana, tal vez encontrarían más fácil acordar recortes drásticos de emisiones”, lamentó.
