CIUDAD DEL VATICANO.— El papa Francisco reveló que hace unos años firmó su renuncia y se la entregó a un cardenal del Vaticano en caso de que no pueda seguir gobernando la Iglesia por un impedimento en su salud u otra causa.
El Pontífice, quien cumplió 86 años ayer, ofreció una extensa entrevista con el periódico español “ABC”, en la que también habló de temas como el combate a los abusos sexuales en la iglesia, el papado emérito y que por primera vez en la historia pronto habría una mujer al frente de un dicasterio.
Parte del diálogo fue el siguiente:
—Papa Francisco, una cuestión delicada. ¿Qué ocurre si un pontífice queda repentinamente impedido por problemas de salud o accidente? ¿No sería conveniente una norma para estos casos?, preguntó el “ABC”.
“Yo ya he firmado mi renuncia. Era Tarcisio Bertone el secretario de Estado. Yo la firmé y le dije: ‘En caso de impedimento por cuestiones médicas o qué sé yo, acá está mi renuncia. Ya la tienen’. No sé a quién se la habrá dado el cardenal Bertone, pero se la di cuando era secretario de Estado”, respondió el Papa.
—Pablo VI igual dejó escrita su renuncia en caso de impedimento permanente.
“Así es, y Pío XII creo que también”.
—Eso usted nunca lo había dicho.
“Es la primera vez que lo digo”.
—Quiere que se sepa.
“Para eso lo digo. Ahora alguno irá a pedírselo a Bertone: ‘¡Deme el papelito!’ (ríe). Seguro lo entregó al cardenal Pietro Parolin, nuevo secretario de Estado. Yo se lo di a Bertone en cuanto secretario de Estado (ocupó el cargo entre 2006 y 2013)”.
El “ABC” también le preguntó si se dejará atado y bien definido el estatuto del Papa emérito, pero Francisco recalcó que no tocó ese tema para nada y que ni le vino la idea de hacerlo. “Será que el Espíritu Santo no tiene interés en que me ocupe de esas cosas”, dijo.
Papel de la mujer en la iglesia
Se le recordó al Papa que ya incluyó a varias mujeres en altos cargos, pero aún no hay ninguna como número uno de dicasterio.
“Es verdad. Pero la habrá. Tengo una en vista para un dicasterio que quedará vacante en dos años. Nada impide que una mujer guíe un dicasterio en el que un laico puede ser prefecto”, dijo.
Según explicó, eso dependerá de que si es un dicasterio de índole sacramental, tiene que presidirlo un sacerdote o un obispo. Aunque ahí se discute si la autoridad viene por la misión, como sostiene el cardenal Ouellet, o por el sacramento, como sostiene Rouco Varela.
“Es una linda discusión entre cardenales, una cuestión que siguen discutiendo los teólogos”.
En cuanto a los casos de abuso, preguntado si cree que la sociedad percibirá que la Iglesia, finalmente, está actuando con total decisión para cortarlos y perseguirlos y si cree que la Iglesia será “perdonada”, el Pontífice respondió:
“El hecho de estar caminando en esto es un buen camino. Ahora, no depende sólo de nosotros que se logre o no se logre el perdón. Pero hay una cosa que quiero decir. Hay que interpretar los problemas con la hermenéutica de su época. Como hacemos con la esclavitud. En aquella época discutían sobre si los esclavos tenían alma o no tenían alma. Es injusto juzgar una situación antigua con la hermenéutica de hoy. La hermenéutica de antes era esconder todo, como por desgracia ahora se hace en algunos sectores de la sociedad, como las familias y los barrios”.
“Es un progreso de la humanidad que se va haciendo cargo cada vez más de cuestiones morales que no tienen que subsistir así. Tomar cada vez más conciencia. Y esa fue la valentía de Benedicto XVI”.— ABC
