WASHINGTON (EFE).— Después de un dramático pase de lista nocturno que se redujo a un solo voto, el republicano Kevin McCarthy ganó suficientes votos para convertirse en presidente de la Cámara de Representantes en lo que fue la 15ª ronda de votaciones.
Legislador por California, McCarthy se ganó a un bloque de reticencias de la derecha y finalmente se hizo con el cargo de presidente después de cuatro días de votación y más de una docena de derrotas.
Ante este bloqueo y tras el reiterado fracaso en elegir un presidente del hemiciclo, los legisladores había rechazado una propuesta para suspender la sesión hasta el lunes y optaron por votar en nuevas rondas para elegir presidente, quien sustituirá a la conocida demócrata Nancy Pelosi.
McCarthy había rozado anoche la victoria con 216 apoyos tras cuatro jornadas intensas de votación y todo dependía de un último voto, el del conservador radical Matt Gaetz, aliado del expresidente Donald Trump, quien en vez de respaldarlo optó por abstenerse.
Con la votación todavía en marcha, McCarthy se levantó para hablar con Gaetz, mientras un miembro de la bancada demócrata le gritaba “arrodíllate”, en referencia a las concesiones que el legislador republicano de California estaría haciendo a los ultras de su partido para ser elegido presidente de la cámara.
A lo largo de la jornada de ayer, McCarthy había logrado cambiar el signo del voto de varios de sus oponentes en el Partido Republicano, de ideología de ultraderecha y agrupados bajo el paraguas del Freedom Caucus.
Al comienzo de la penúltima votación todo parecía que iba viento en popa para McCarthy, ya que solo había otro nominado, el demócrata Hakeem Jeffries (que consiguió 212 votos como en votaciones previas), a diferencia de ocasiones anteriores en las que los radicales de su partido habían presentado a sus propios candidatos.
Pero todo comenzó a torcerse cuando cuatro de esos conservadores rebeldes votaron por dos republicanos ultras, ya que el reglamento del Congreso permite votar por personas que ni siquiera estén nominados, mientras que dos, uno de ellos Gaetz, optaron por abstenerse.
La tensión seguía y las cuentas no le salían a McCarthy, que había dado por hecha su victoria antes de esta votación cuando incluso se había dado a conocer una nueva versión del reglamento del Congreso, que debía votarse tras su elección, con una de las principales peticiones de los legisladores rebeldes para respaldarlo.
En concreto en la versión actualizada se reduce el umbral de apoyos para presentar una moción para destituir al presidente de la cámara, que era una de las principales demandas de los ultras republicanos, aunque no parece que finalmente los haya convencido.
