SAO PAULO (EFE).— Los “blocos”, como se conocen las comparsas callejeras del carnaval brasileño, desafiaron ayer las fuertes lluvias que azotan la ciudad de Sao Paulo, la gran metrópoli que concentra el mayor número de este tipo de grupos.
Desde el sábado la lluvia no daba tregua en varios puntos de la mayor ciudad del país, incluso con granizo, pero aún así los “blocos” salieron ayer para desfilar con las comparsas y cánticos que se prepararon desde hace meses.
El “bloco” Saia de Chita (falda de Chita) fue uno de ellos y recorrió el barrio de Pompeia con los disfrazados, cubiertos con capas o usando paraguas para protegerse de la lluvia, que no cesó durante el desfile callejero.
Esa comparsa tuvo una connotación política a favor del presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, y en los cánticos se festejaba que “el barbudo fue elegido una vez más”, en alusión al triunfo del mandatario en los comicios de octubre.
Otro de las centenas de “blocos” que recorrieron las calles de Sao Paulo ayer domingo fue el QuilomboLab, comandado por el rapero Emicida y que “reverenció” a los “ancestros africanos” de la música brasileña.
La mayor ciudad del país lidera el número de “blocos” con 663, que superan los 644 de 2020, antes del receso por la pandemia, en una disputa cerrada con Río de Janeiro, que este año registró 613 comparsas, ante las 543 que tuvo hace tres años.
Las lluvias en el estado de Sao Paulo hicieron este domingo que la programación del carnaval fuera suspendida en varias ciudades del litoral por inundaciones, como en Sao Sebastiao y Ubatuba, donde una niña de siete años murió por causa de un deslizamiento.
En Barranquilla, Colombia, el carnaval se celebró con una gran puesta en escena bajo la idea de “una tradición hecha patrimonio”, en el segundo gran desfile por el Cumbiódromo de la Vía 40, en el cual se le rindió homenaje a las danzas especiales y de relación.
Paloteo, indios y farotas, acompañados de 13 bloques llenos de color y mucha tradición, mostrando en diversos ritmos y bailes la esencia del Carnaval de Barranquilla, resaltaron por qué la Gran Parada es uno de los pilares del folclor que alimenta a la fiesta popular más importante de Colombia.
Liderados por la reina del Carnaval Natalia De Castro, que iba disfrazada de “Mariposa Real”, en el desfile participaron 161 disfraces individuales y colectivos y 177 grupos, entre Cumbias, Congos, Garabato, Son de Negro y Mapalé, mostrando la diversidad de expresiones folclóricas multiétnicas de la cultura de Colombia.
La Gran Parada permitió apreciar en un solo escenario lo mejor del Carnaval de Barranquilla: sus danzas, su música, sus ritmos, su diversidad, sus hacedores y la herencia generacional que mantiene viva la fiesta que desde 2003 fue declarada por la Unesco “Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad”.
