SAN JUAN (EFE).— Un total de 19 niños murieron ayer y seis se encuentran en estado crítico a causa de un incendio que arrasó el dormitorio de la Secundaria Mahdia, a 161 kilómetros al suroeste de Georgetown, capital de Guyana.
El Servicio de Bomberos de Guyana revisó a la baja el número de muertos en el trágico incidente, que a primera hora del día las autoridades cifraron en 20.
Los fallecidos son 18 niñas, estudiantes de la escuela, y un niño de 5 años, que fue identificado como el hijo de una de las cuidadoras del centro.
Según los últimos datos difundidos en un comunicado por el Servicio de Bomberos, seis niñas fueron trasladadas en avión a un hospital debido a la magnitud de sus lesiones.
Aún luchan por su vida en Guyana
La oficial médico de la unidad de quemados del Hospital Público de Georgetown, Vickita Nandan, declaró que las niñas están luchando contra quemaduras que amenazan sus vidas.
Dos de ellas fueron admitidas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y están intubadas, mientras que otra fue sometida a una cirugía para salvarle una extremidad.
Los bomberos lograron rescatar con vida a unos 20 estudiantes, abriendo agujeros en la pared nororiental del edificio, que cuenta con rejas.
“Nuestro equipo todavía está investigando sobre el terreno para aclarar cómo comenzó el incendio y toda la demás información necesaria”, indicó la nota de los bomberos, que expresaron su pésame a los familiares de las víctimas.
También extendió sus “más sinceras condolencias al gobierno y al pueblo de Guyana” la secretaria general de la Comunidad del Caribe (Caricom), Carla Barnett, de la que Guyana es miembro.
“Rogamos por una pronta recuperación de los heridos y afectados y ofrecemos el apoyo de los estados integrantes de Caricom. Nuestros pensamientos y oraciones están con ustedes en este momento de pérdida inimaginable”, agregó Barnett en un comunicado.
Al menos 60 familias afectadas en Guyana
De acuerdo con las autoridades, 57 niños estaban alojados en el dormitorio. Los estudiantes eran de los pueblos de montaña Chenapau, Karisparu, Micobie y El Paso.
El primer ministro Mark Phillips, acompañado de los titulares de Educación, Priya Manickchand, e Interior, Robeson Benn, han comenzado a visitar a los estudiantes afectados y sus familias.
El presidente de Guyana, Irfaan Ali, que calificó lo sucedido de “horrendo”, aseguró que “todos los esfuerzos se están llevando al cabo para tener una respuesta médica de desalojo y refuerzo a gran escala”.
Sin embargo, la reacción del gobierno no ha sido suficiente para los pueblos indígenas amerindios de la aldea de Chenapau.
“Necesitamos una compensación. Necesitamos justicia”, corearon al menos 60 hombres y mujeres, frente a la Escuela Primaria Chenapau, la institución a la que asistieron muchos de los estudiantes de la Secundaria Mahdia.
El activista de derechos amerindios Michael Mc Garrell pidió ayuda y atención a las familias de las víctimas y los sobrevivientes que viven en comunidades remotas.
Mc Garrell, que perdió a dos familiares en el incendio y otros tres están hospitalizados, denunció que los niños murieron “quemados en trampas mortales”.
Según publicaron los medios locales, entre los muertos en el incendio hay dos hermanas, de 15 y 13 años, y cuatro primas, de entre 12 y 18 años.
