LIMA (AP).— El Tribunal Constitucional de Perú ordenó ayer la liberación inmediata del encarcelado expresidente Alberto Fujimori, condenado a 25 años de cárcel por el asesinato de 25 peruanos durante su gestión (1990-2000), luego de considerar válido un indulto que ya había sido anulado previamente.
En una resolución vista por The Associated Press, el Tribunal indicó a la agencia estatal que administra las cárceles que “en el día” disponga “la libertad inmediata” de Fujimori, de 85 años.
El viernes un juez de Ica, una ciudad al sur de la capital, declaró improcedente la ejecución de una sentencia constitucional, de marzo del 2022, que había dispuesto la liberación de Fujimori al concederle un recurso judicial de habeas corpus y devolvió el caso al Tribunal Constitucional.
El juez aludió a una orden de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (IDH), que dispuso que el Estado peruano “debe abstenerse de implementar la sentencia dictada por el Tribunal Constitucional del Perú el 17 de marzo del 2022, que restituye los efectos del indulto ‘por razones humanitarias’ concedido a Alberto Fujimori” en diciembre del 2017.
Polémica por decisión hacia Fujimori
La polémica sobre su posible excarcelación resurgió esta semana cuando el TC ordenó cumplir, en palabras de su presidente Francisco Morales, “la inmediata libertad” del exmandatario al denegarse pedidos de aclaración sobre aquel fallo de 2022 en el que concedía un habeas corpus y en el que revalidaba el indulto que le concedió el entonces presidente Pedro Pablo Kuczynski. Ese indulto fue luego anulado por el Poder Judicial al detectar graves irregularidades.
El juez adujo el viernes que no le correspondía ejecutar la sentencia a su despacho sino al propio Tribunal Constitucional, máximo intérprete de la Constitución.
Éste le había enviado su sentencia, con la orden para que se cumpla la excarcelación, porque la demanda a favor de Fujimori se presentó inicialmente en la corte de la ciudad de Ica, pero el magistrado negó tener esa competencia porque su juzgado rechazó el habeas corpus.
Fujimori y su historia en Perú
Desde que irrumpió en la política en 1990, Fujimori dividió a la sociedad de Perú entre los que ensalzan su figura, al considerar que salvó a su país del terrorismo y el colapso económico, y los que remarcan que fue un autócrata que cometió graves violaciones a los derechos humanos y abusó de las instituciones democráticas para conservar su poder.
Fue condenado a 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad por 2 matanzas cometidas en Lima por el grupo militar encubierto Colina y el secuestro de un periodista y un empresario, tras el “autogolpe” que dio en abril de 1992.
El exmandatario, apodado “Chino” por sus rasgos orientales, a pesar de ser descendiente de japoneses, nació en 1938 y ejerció un gobierno de mano dura en Perú entre 1990 y 2000.
La primera vez venció como candidato antiestablecimiento al escritor Mario Vargas Llosa y fue reelegido otras 2 veces en medio de denuncias de fraude.
Fujimori dio el 5 de abril de 1992 un golpe de Estado con el apoyo de las Fuerzas Armadas que lo llevó a asumir todos los poderes del Estado, luego de cerrar el Congreso e intervenir el Poder Judicial y el Tribunal de Garantías Constitucionales.
Tras la presión de países y organismos internacionales como la Organización de Estados Americanos (OEA), el gobernante convocó a un Congreso Constituyente que promulgó en 1993 una nueva Constitución Política, que aún está vigente.
Familia de Fujimori, víctimas
En 1994, se divorció de Susana Higuchi tras un conflicto familiar que incluyó la denuncia de su esposa ante el Congreso de que había sido torturada por los servicios de seguridad, y llevó a su hija mayor, Keiko, a convertirse en primera dama del país, cuando solo tenía 19 años.
Susana Higuchi falleció en diciembre de 2021 a los 71 años, de un cáncer al pulmón que padeció durante los últimos años.
Los simpatizantes de Fujimori lo admiran por haber derrotado durante su gestión a los grupos terroristas Sendero Luminoso y MRTA, y por haber detenido la “hiperinflación” que heredó del primer gobierno de Alan García (1985-1990).
Sin embargo, durante su mandato también se cometieron graves violaciones a los derechos humanos y se gestó la mayor red de corrupción de la historia peruana, liderada por su asesor “en la sombra” Vladimiro Montesinos, quien también está preso.
Con la difusión, en septiembre de 2000, de un vídeo en el que se veía a Montesinos entregando dinero a un congresista opositor, se vio obligado a anunciar que iba a convocar a nuevas elecciones, a las que aseguró que no se presentaría.
Dos meses después, escapó del país y renunció a la Presidencia mediante un fax enviado desde Japón, donde permaneció hasta 2005, cuando viajó a Chile, que lo extraditó a Perú en 2007.
El abogado de Alberto Fujimori, Elio Riera, espera que el expresidente salga de prisión hoy, cuando finalicen los trámites administrativos correspondientes.
Un aparente error en el registro de las firmas en la resolución del Tribunal Constitucional ha impedido que fuera liberado ayer y se deba esperar hasta hoy, según afirmó su hija Keiko Fujimori.
La decisión del Tribunal Constitucional generó rechazo de los familiares de las víctimas de las matanzas.
