ESTRASBURG, Francia (EFE).— Las iraníes Mersedeh Shahinkar y Afsoon Najafi, que perdieron respectivamente un ojo y una hermana en las protestas tras la muerte de Mahsa Amini, recogieron ayer el premio Sájarov a la libertad de conciencia en nombre del movimiento “Mujer, vida y libertad” y de la veinteañera que perdió la vida en custodia policial.
En una ceremonia en Estrasburgo, la presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, subrayó que nadie puede frenar la valentía y resiliencia de las mujeres iraníes en su lucha por la justicia, libertad y derechos humanos encarnada por Mahsa Amini, y que tampoco su voz será silenciada.
La familia de Amini fue retenida por las autoridades iraníes antes de salir del país y sólo estuvo representada en Estrasburgo por su abogado, Saleh Nikbakht, que aseguró que, pese a que sería cauto en sus palabras porque tendría que volver a Irán tras su viaje a Europa, el galardón era un honor para los allegados de la fallecida.
Metsola, que consideró la prohibición de viaje a la familia “una muestra más de lo que el pueblo iraní afronta cada día”, aseguró que la voz de Mahsa “ha llegado a todo el mundo gracias a hombres, mujeres, estudiantes, académicos y todo tipo de personas en las calles” gracias al movimiento “Mujer, vida y libertad”.
En nombre de esta iniciativa estuvieron presentes en Estrasburgo Mersedeh Shahinkar, una instructora de “fitness” a la que un disparo de la represión de las protestas le costó un ojo, y Afsoon Najafi, cuya hermana perdió la vida en las mismas manifestaciones contra el régimen iraní y las restricciones en los derechos de las mujeres.
“La voluntad de ustedes defender a sus amigos y familiares que fueron asesinados o arrestados nos inspira a todos. Su valentía a la hora de señalar los abusos y la injusticia es un ejemplo para todo el planeta. Sepan que no están solas, que esta casa es su hogar, y que su coraje ganará porque su causa es la correcta”, dijo Roberta Metsola.
