NUEVA YORK.— Un segundo inversor en criptomonedas se entregó ayer a la policía por el presunto secuestro y tortura de un millonario comerciante de bitcoin italiano para quedarse con su dinero, informó AP.
El secuestrado, Michael Valentino Teofrasto Carturan, declaró a las autoridades que fue brutalmente golpeado y retenido durante semanas en una lujosa casa en Manhattan por captores que buscaban la contraseña para acceder a sus Bitcoins.
William Duplessie, de 32 años y quien se entregó ayer, afrontará cargos de secuestro y privación ilegítima de la libertad, según la comisionada del Departamento de Policía de Nueva York, Jessica Tisch.
Otro inversor en criptomonedas, John Woeltz, fue arrestado el viernes pasado, horas después de que la víctima escapara de la elegante casa en Soho y huyera, ensangrentado y descalzo, a las calles de Manhattan.
Hasta el momento, se desconoce si Duplessie tiene un abogado que pueda hablar en su nombre.
Los registros judiciales no lo mencionan.
El abogado de Woeltz declinó hacer comentarios.
Duplessie se entregó ayer, tras disfrutar de un fin de semana festivo en los Hamptons, según informaron fuentes policiales a “The New York Post”.
Prolongada tortura
El sábado, en la audiencia de Woeltz, los fiscales acusaron que él y otra persona pasaron semanas torturando a Teofrasto Carturan, de 28 años, en un apartamento de 8 habitaciones en el barrio de Soho en Manhattan, uno de los más caros de la ciudad.
La víctima informó a las autoridades que sus captores le dieron descargas con cables eléctricos, lo obligaron a fumar crack o cocaína y lo golpearon repetidamente.
En un momento dado, dijo, lo colgaron de una cornisa y amenazaron con matarlo si no les daba la contraseña.
Teofrasto Carturan llegó a Nueva York desde Italia a principios de este mes y fue secuestrado el martes 6, declararon los fiscales.
Aceptó entregar su contraseña el viernes pasado, creyendo que estaba a punto de recibir un disparo, según los fiscales. Cuando los captores fueron a buscar su computadora portátil, el cautivo escapó de la casa y detuvo a un agente de tráfico, quien llamó a la policía.
Un registro de la casa reveló una gran cantidad de pruebas, explicaron los fiscales, incluyendo cocaína, una sierra, alambre de gallinero, chalecos antibalas y gafas de visión nocturna, municiones y fotos polaroid de la víctima con un arma apuntando a su cabeza y una pipa de crack en su boca.
La víctima fue hospitalizada con lesiones en las muñecas que coinciden con el hecho de haber estado atado, cortes en la cara y otras lesiones, dijeron las autoridades.
La policía también arrestó a la asistente de Woeltz, Beatrice Folchi, pero la Fiscalía de Manhattan liberó rápidamente a la joven de 24 años, declarando que se negaba a procesarla a la espera de una investigación más exhaustiva.— AP/The New York Post
