Dibujo de la sala de la corte ilustra al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (centro), mientras reacciona ante alguien del público presente
Dibujo de la sala de la corte ilustra al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (centro), mientras reacciona ante alguien del público presente

NUEVA YORK (AP).—La primera audiencia de Nicolás Maduro en Estados Unidos, un espectáculo donde afirmó seguir siendo el presidente de Venezuela, fue tan sólo el comienzo de una odisea legal que podría mantenerlo tras las rejas por años.

Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron procesados por cargos de tráfico de drogas el lunes, días después de ser capturados por fuerzas especiales de Estados Unidos en su residencia de Caracas en una sorprendente operación nocturna. Ambos se declararon inocentes.

El gobierno del presidente estadounidense Donald Trump defendió sus acciones como una “operación quirúrgica de aplicación de la ley” para detener a Maduro en un caso penal que lleva seis años. En el tribunal, Maduro dijo que se trató de un secuestro y se declaró prisionero de guerra.

Mientras Venezuela lidia con las repercusiones, Maduro y Flores siguen encarcelados en Nueva York, y su próxima comparecencia será el 17 de marzo. Existen varias posibilidades en su caso legal:

  • Solicitud de fianza.— Es una posibilidad remota, pero Maduro, de 63 años, y Cilia, de 69, pueden solicitar al juez que ordene su liberación bajo fianza, lo que les permitiría esperar el juicio en un lugar distinto a la cárcel. Ninguno presentó esa solicitud, pero sus abogados dejaron entrever que podrían hacerlo.

El juez, Alvin Hellerstein, dijo que está abierto a las solicitudes de fianza cuando sea “apropiado.” Pero eso no significa que estaría de acuerdo con dejarlos salir.

Ambos están acusados de delitos graves que podrían llevarlos el resto de sus vidas a la cárcel, y los fiscales podrían argumentar un riesgo de fuga del país. A Maduro se le acusa de asociación delictuosa por narcoterrorismo. Él y su esposa están acusados de importar cocaína a Estados Unidos y poseer ametralladoras.

  • Atención médica.— El abogado de Cilia, Mark Donnelly, dijo que su clienta sufrió “lesiones significativas” durante su captura, por lo que necesita de una radiografía y evaluación médica ya que podría tener fracturas o contusiones severas en las costillas. Compareció ante el tribunal con vendajes en la frente y sobre la sien y el párpado.

El abogado de Maduro, Barry Pollack, dijo al juez, sin entrar en detalles, que su cliente padece de “problemas de salud y médicos que requerirán atención” mientras esté detenido. El juez le pidió a los abogados trabajar con la fiscalía para garantizar la atención adecuada.

  • Una visita consular.— Los extranjeros acusados de delitos en Estados Unidos tienen derecho legal a recibir la visita de funcionarios consulares de su país de origen. Maduro le indicó al juez que él y su esposa desearían una visita de este tipo.

Pero se desconoce cuál sería la opción para Maduro después de que en 2019 ordenó el cierre de la embajada y los consulados de Venezuela en Estados Unidos.

  • La legalidad del caso.— Pollack prometió desafíos “sustanciales” a la validez de la acusación de Maduro, con una legalidad complicada.

“El señor Maduro es el jefe de un Estado soberano y tiene derecho a los privilegios e inmunidades que vienen con ese cargo”, dijo Pollack a Hellerstein el lunes. “Además, hay cuestiones sobre la legalidad de su secuestro militar”, afirmó.