Aurora Cruz Echeverría viuda de Corona
Febrero de 2011, Día del Abuelo en el Cumbres: Doña Aurora Cruz Echeverría viuda de Corona con su nieta, Andrea Bolio Corona

Después de breve dolencia y a la edad de 99 años, ayer se desligó de la vida en esta capital la señora doña Aurora Cruz Echeverría viuda de Corona, reconocida promotora de diferentes actividades y organismos en pro de la educación especial y tronco de apreciada familia de la sociedad meridana, en cuyo seno disfrutó de general estimación, por las cristianas virtudes que le adornaban.

Nacida el 18 de febrero de 1922 en Ciudad Lerdo, Durango, el 28 de junio de 1951 contrajo nupcias con el ingeniero Armando Corona Guerrero (fallecido en enero de 2006), con quien se estableció en Mérida en 1952. El matrimonio tuvo seis hijos : Armando (fallecido en enero de 2019), María Isabel de Heidmann, Víctor Augusto, Ileana María, Aurora del Socorro y Alma Irene de Bolio.

Junto con su esposo, fundó en 1965 el Patronato de la Escuela de Educación Especial “Dr. Roberto Solís Quiroga”; en 1986, la “Pastoral del Amor”, y, más adelante, su “Albergue Permanente San José”, para niños huérfanos o abandonados con capacidades especiales. Durante su estadía en Guanajuato (1974-1978) propició la apertura de la primera escuela pública de educación especial, que lleva su nombre, en esa entidad.

En 1998, recibió el “Premio Sol” de la Anspac, por su labor humanitaria, y en enero de 2003, la presea “Meridanos de Corazón”, que otorga la Comuna a personalidades destacadas.

“El regalo más grande”

Doña Aurora se refería a su labor como una encomienda que llegó a sus manos como un don, a raíz del nacimiento de
su hija Aurora, con síndrome de Down.

“Dios me dio el regalo más grande que puede darle a un ser humano: me ha prestado a uno de sus hijos especiales para que lo cuide aquí en la tierra”, compartió en una entrevista con el Diario en febrero de 2003.“Desde que ‘Chata’ (su hija Aurora) vino al mundo (en 1959), le expliqué a mis hijos que ella era diferente, y les pedí que me ayudaran a cuidarla. Es increíble, pero, contrario a lo que se piensa, los niños especiales unen más a la familia. En el caso de Aurora, todos nos involucramos a su alrededor”.

Fue incinerada y sus cenizas serán depositadas en la cripta familiar en la iglesia de María Inmaculada, en fecha por definir.

Además de sus hijos, le sobreviven sus hijos políticos María del Carmen Zuno Chavira, Michael Heidmann, Noemí Márquez Monsreal y Álvaro Bolio Solís; nietos Corona Zuno, Rodríguez Corona, Corona Márquez, Villalba Corona y Bolio Corona; bisnietos y demás familiares, quienes reciben las condolencias de las personas de su amistad, a las que asociamos cordialmente las nuestras.

Colaborador de Diario de Yucatán y Grupo Megamedia desde 1998. Ha desempeñado diversos cargos en Mérida, interior del Estado y Campeche. Actualmente es subdirector editorial y editor en jefe de yucatan.com.mx