Es básico cuidar la calidad de vida durante el cáncer
Los pacientes con cáncer enfrentan el riesgo de otras enfermedades asociadas, como el linfedema, la anemia y el cáncer de huesos como una de las frecuentes consecuencias de las neoplasias de mama, aunado a otros problemas como los gastrointestinales y el dolor.
Todo ello afecta la calidad de vida del paciente, que resulta tan importante como el tratamiento del cáncer.
Así lo plantearon varios especialistas sobre el tema en la conferencia “El impacto y control de enfermedades asociadas al tratamiento de cáncer”, que se llevó al cabo ayer vía “online”.
El doctor Alejandro Juárez Ramírez, oncólogo del Centro Médico Nacional “20 de noviembre” del Issste manifiesta que en el paciente con cáncer es tan importante que se cure como su calidad de vida.
Señala que desde el diagnóstico hay una afectación en el paciente y al iniciar el tratamiento hay un deterioro en la calidad de vida por los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos, que si bien atacan las células malas, también causan estragos en las buenas.
Las terapias se relacionan mucho con la caída del cabello, diarrea, dolor, náuseas, vómitos y cansancio, por lo que desde el diagnóstico el paciente pregunta si podrá tolerar lo que le aplicarán.
Independiente de que el cáncer causa fatiga, apunta que el tratamiento también y hay otros efectos secundarios asociados a la quimioterapia, como anemia que se presenta en el 60% de los pacientes, razón por la que antes de la terapia se evalúa cómo está el nivel de la hemoglobina y si puede recibir el tratamiento.
La neutropenia (defensas bajas) suele presentarse en los pacientes con cáncer, así como la caída del cabello (solo durante el tratamiento, después vuelve a crecer), resequedad en la piel, y los efectos gastrointestinales como náuseas y vómitos.
Sobre estos últimos, precisa que hay medicamentos que ayudan a su reducción en un 90%.
El dolor es frecuente en los pacientes con cáncer, sobre todo en etapas avanzadas y cuando hay metástasis en huesos, razón por la que hay hospitales que cuentan con clínicas de dolor y cuidados paliativos.
La metástasis en hueso puede ocasionar fracturas patológicas, algo que tendría un impacto negativo en la calidad de vida del paciente, el cual quedará postrado de 2 a 3 meses.
Patricia Cortés Esteban, oncóloga del CMN “20 noviembre” del Issste informó sobre el cáncer de mama y la relación del tipo de cáncer de los luminales A, con la metástasis en huesos.
Indica que el cáncer de mama es un problema mundial por la alta incidencia de números de casos en el mundo, que fue de más de 2 millones de casos nuevos en 2018, con una mortalidad de más de 600 mil pacientes.
En México ese mismo año se registraron 27,283 casos nuevos de cáncer de mama y 6,884 muertes.
La especialista, explica que la supervivencia va en relación a la etapa clínica, de manera que mientras más temprano sea el diagnóstico mejor es el pronóstico para el paciente.
“La posibilidad metastásica ósea oscila entre 65 y 75 por ciento de los casos, con una media de supervivencia de 19 a 25 meses”, indica.
Detalla que hay cuatro grandes grupos de cáncer de mama y es el del tipo Luminal A, en el que hay mayor frecuencia metástasis óseas, con una frecuencia de entre 65% y 80% de los casos.
Esta metástasis los hace susceptibles a padecer eventos esqueléticos, como dolor, compresión medular, fracturas e hipercalcemia, que pueden ocasionar pérdida de la autonomía y por tanto un impacto negativo en la calidad de vida del paciente.
Apunta que el tratamiento se enfoca a la enfermedad de base, es decir al cáncer de mama, ya sea con quimioterapia, hormonoterapia, y terapias biológicas; y para el tratamiento de la enfermedad metastásica para reducir los eventos esqueléticos se usan medicamentos de soporte como los bifosfonatos y los anticuerpos monoclonales, entre otros.
Explica que los anticuerpos monoclonales son terapias dirigidas, que actúan para evitar daño en los huesos.— IRIS CEBALLOS ALVARADO
