NUEVA YORK (HealthDay News).— Una nueva investigación sugiere que mantener una hora fija para dormir podría convertirse en una estrategia sencilla y eficaz para mejorar la presión arterial.
En tan solo dos semanas, participantes con horarios irregulares de sueño lograron reducciones significativas en sus niveles de presión, comparables a las obtenidas mediante ejercicio regular o menor consumo de sal. Los investigadores destacan que este hallazgo podría abrir la puerta a intervenciones más accesibles para personas con hipertensión.
El estudio, realizado por un equipo de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón (OHSU), incluyó a 11 adultos de mediana edad con presión arterial elevada.
A pesar del tamaño reducido, los resultados fueron contundentes. “Esto podría ser una estrategia complementaria sencilla, pero de bajo riesgo, para controlar la presión arterial”, señalaron los autores, quienes añadieron que el fenómeno debe analizarse en un ensayo más amplio para confirmar su eficacia.
Los investigadores explicaron que establecer una hora regular para acostarse ayuda a estabilizar los ritmos circadianos, evitando alteraciones en el “reloj biológico” que pueden afectar la salud cardiovascular.
Recordaron además que estudios previos vinculan los horarios de sueño irregulares con un aumento del 30% en el riesgo de hipertensión, debido a que la presión arterial disminuye de forma natural durante el descanso. Durante la investigación, el equipo de Saurabh Thosar monitorizó a los participantes primero en sus rutinas habituales y luego durante dos semanas con una hora fija de dormir. La variación nocturna pasó de 30 minutos a solo siete. Aunque no cambiaron la duración de sueño, los efectos fueron notables: la presión sistólica bajó 4 mmHg y la diastólica 3 mmHg. “Equivale a cambios importantes en el estilo de vida”, explicaron los especialistas. Si estos resultados se replican en estudios más amplios, mantener un horario regular de sueño podría convertirse en una herramienta clave para reducir el riesgo cardiovascular. Los científicos señalan que una caída de apenas 5 mmHg en la presión sistólica puede disminuir en un 10% el riesgo de complicaciones cardíacas. Por ello, sostienen que “podría ser una intervención de bajo coste y altamente escalable” para mejorar la salud pública.
De un vistazo
Medida accesible
Ajustar el horario de dormir es una intervención sencilla, económica y altamente escalable que podría complementar otras estrategias para reducir riesgos cardiovasculares. También mejora la calidad de vida de las personas con hipertensión.
