VALLADOLID.— A consecuencia de un asalto ocurrido en una casa de empeños en Tizimín, de donde se habrían llevado $150,000 en efectivo y lotes de alhajas, se implementaron retenes en varios puntos de la ciudad, con el objeto de dar con los responsables que, se presume, se dieron a la fuga a bordo de un Chevy color verde.
De acuerdo con datos otorgados por la Policía Estatal, normalmente se ponen retenes de manera aleatoria en varios puntos del oriente del Estado, como parte de la operación “Venado”, lo cual ha dado buenos resultados.
Sin embargo, indicaron que cuando ocurre un hecho delictuoso en algún municipio de la zona o en la misma ciudad, se activa el código rojo, que implica la instalación de retenes en lugares estratégicos para prevenir que los delincuentes salgan de la entidad.
En el caso de Valladolid, se instaló un retén bajo el puente que cruza el libramiento y otro entrando a Temozón, a fin de evitar que los presuntos delincuentes se den a la fuga. También se instaló un punto de revisión en la carretera que va por Hunukú y que sale en la comisaría de Yalcobá.
Además, existe un retén permanente en Xcan, Chemax, en donde se boletinaron las características del auto y de los presuntos delincuentes, a fin de detenerlos por donde se muevan en su intento de darse a la fuga.
La Policía se mantuvo pendiente del cruce de los vehículos y detenían aleatoreamente a los que les parecían sospechosos. Luego los revisaban y solicitaban sus documentos al guiador.
Se aprovechaban las revisiones para verificar si no se transportaban sustancias ilícitas o armas.— Juan Antonio Osorio Osorno
