IZAMAL.— Aunque el domingo 7 concluyeron las vacaciones escolares invernales en el país, en este Pueblo Mágico se mantiene la llegada de visitantes locales, nacionales y extranjeros.
La afluencia de turistas es más visible en las mañanas, cuando se ve a grupos de paseantes recorriendo el atrio del convento franciscano San Antonio de Padua, los aledaños mercado municipal y parque principal, el vestigio maya Kinich Kakmó y otros sitios de la ciudad.
Uno de esos grupos fue el de unos 50 empleados de una panadería y repostería que llegaron de Mérida a pasear, como una manera de la empresa de agradecerles su trabajo diario.
No obstante, se averiguó que el Comité Municipal del Pueblo Mágico lleva siete meses sin sesionar.
Su más reciente reunión data de junio de 2017, cuando los prestadores de servicios pidieron regular los niveles del sonido de algunos negocios, que las ferias de octubre y diciembre se reubiquen porque el Centro Histórico se convierte en una cantina y reparar el alumbrado público.
A la fecha hay lámparas leds quemadas.
Además, se ignora si hay un calendario de actividades de la Dirección de Turismo como solicitaron los hoteleros.
En la misma reunión se dijo que la ciudad debe contar con un museo propio sobre la cultura maya y Zamná, se propuso hacer una feria gastronómica y se ofreció que se sesionaría al menos dos veces en el semestre julio-diciembre de 2017.— j.c.p.k.
