VALLADOLID.— Unas 900 personas se reunieron a las 11 de la mañana de ayer domingo en el parque de la Candelaria para acompañar en procesión a la Virgen hasta el recinto ferial, donde el padre Armín Amílcar Rivero Castillo ofició una misa.
Durante la procesión, cientos de fieles cantaron himnos y alabanzas a la Virgen de la Candelaria, gritaron “¡María Reina!” y “¡Viva la Virgen de la Candelaria!”, y llevaron estandartes con su imagen.
El presbítero Rivero Castillo encabezó la caminata, acompañado de Tanya María Medina Berst, reina de la Expoferia 2018.
La Virgen fue trasladada en una camioneta para que todos los asistentes pudieran observarla mejor.
La procesión recorrió la calle 35 hasta el recinto ferial, al llegar al Teatro del Pueblo subieron a la Virgen para posicionarla a un costado del altar y se rezó un rosario.
Pocos minutos antes de comenzar con la ceremonia eucarística, Tanya María Medina colocó su corona a los pies de la venerada imagen como una ofrenda.
En la homilía, el sacerdote Armín Amílcar Rivero invitó a perseverar para conseguir la felicidad.
“La felicidad es algo que tenemos que aprender a buscar, así que no desistan de cursar el camino difícil para alcanzarla”, expresó.
“La felicidad verdadera está en la confianza que pongamos en Dios y en nosotros mismos, solo teniendo fe y esperanza podremos ser realmente felices”, agregó el sacerdote Armín Rivero.
Al finalizar la ceremonia eucarística, la imagen de la Virgen fue colocada de nuevo en la camioneta y los devotos hicieron fila para pasar a veneraron antes de que la llevaran de retorno a la iglesia.— LOL-BE MARTÍNEZ ÁLVAREZ
DiariodeYucatan
