PROGRESO.— Por la veda del mero, que va del 1 de febrero al 31 de marzo próximo, la mayoría de los barcos pesqueros de Yucalpetén está amarrada en filas de más de 10 embarcaciones, lo que representa un peligro para las naves de recreo atracadas en las marinas, expresa Manuel Gutiérrez Ramos, dueño de la marina Paraíso, al sur de la dársena.
Indica que, a pesar de que en 2007 se soltaron barcos atracados en los muelles durante temporales, los armadores de la flota pesquera insisten en la insegura forma de amarrarlos.
Destaca que los patrones “errónea y peligrosamente” amarran más de 10 barcos uno al lado de otro, todos dependiendo de uno que es el que está atracado al muelle, amarrado a las bitas y es el que soporta a los demás.
Sostiene que esa vieja práctica de amarrar barcos, uno pegado al otro, en el puerto de abrigo de Yucalpetén es un serio peligro.
—En caso de azotar un mal tiempo, corren el riesgo de que se suelten las amarras y en racimo se vayan sobre las marinas turísticas.
—Los cuidadores de las embarcaciones de recreo están expuestos a sufrir daños al tratar de salvaguardar las embarcaciones a su cargo, como ocurrió el 4 de mayo pasado, cuando azotó “el cordonazo de la Santa Cruz” —recuerda.
—Estamos por llegar al aniversario de ese cordonazo —agrega— y vemos que las autoridades marítimas y portuarias continúan sin hacer nada, no toman cartas en el asunto y los barcos de la flota mayor los siguen atracando en largas filas.
Gutiérrez Ramos señala que la autoridad portuaria obliga a las marinas turísticas a aplicar una normativa en el uso de los muelles para seguridad de las naves de recreo, pero en cuanto a las embarcaciones pesqueras no hace nada.— G.T.V.
