PETO.— Árboles caídos y un perro Dóberman fulminado por un rayo fue el saldo del aguacero que cayó el pasado domingo por la tarde noche en la población, y que causó temor en las familias debido a las descargas eléctricas y el fuerte viento que predominaron durante la lluvia.
El dueño del can, vecino de la colonia San Fernando, ubicada en la salida de la población, carretera Peto-Chetumal, a la altura del rastro municipal, informó que el perro estaba encadenado cuando comenzó la lluvia.
El relámpago no le dio directamente al animal, pero se extendió hasta el canino debido a la cadena que tenía en la garganta, de tal manera que murió al instante.
“La lluvia estaba fuerte y el viento soplaba cuando de pronto vino la descarga, incluso varios vecinos señalaron que aparatos electrónicos resultaron dañados”, señaló.
