En Progreso el padre se despide de los feligreses

PROGRESO.— La despedida del padre Francisco Mukul Domínguez, párroco de la Purísima Concepción y San José, fue muy emotiva.

Hubo lágrimas, aplausos, sonrisas, pastel y mariachis ante una iglesia llena de feligreses que se dieron cita para despedir al sacerdote y desearle lo mejor en su ministerio que continuará en Umán, a partir del martes 19, al asumir la parroquia de San Francisco de Asís.

Los celulares no pararon de tomar fotos y grabar vídeos desde que el padre Mukul entró al templo para oficiar la misa de las 7 de la noche de anteayer, le acompañaron los vicarios Aarón Esteban Sánchez Bobadilla, Ricardo Esteban López y el diácono permanente José Melquiades Chan Díaz.

Luego de la misa, el padre cortó el pastel de despedida, los mariachis cantaron “El Rey”, “Amigo”, “Si nos dejan” y “Las Golondrinas”, que hicieron llorar a los feligreses y lagrimar al sacerdote. Los abrazos y fotografías de jóvenes, niños y adultos continuaron hasta que el cura llegó a la entrada y se despidió.

Calor humano

“Cuando el 1 de marzo de 2013 tomé posesión de esta parroquia había mucho frío, me acuerdo muy bien, ahora seis años después me voy a Umán con el calor humano de la gente de Progreso y sus comisarías”, dijo el padre Mukul en su mensaje que duró 15 minutos, ante más de 500 feligreses que llenaron el templo parroquial.

El sacerdote hizo un recuento de su vida sacerdotal, desde que fue ordenado, los dos años que hizo su ministerio en “Cottolengo” y cuando hace 23 años llegó a este puerto como vicario y le tocó también atender Chelem y Chuburná.

La primera vez que vio la celebración de Semana Santa en esta ciudad le sorprendió ver una multitud, fue la primera ocasión que lo veía y pensó que nunca podría ser párroco de Progreso.

“Grande fue mi sorpresa cuando el 25 de enero me nombraron párroco de Progreso, los tiempos de Dios son perfectos y me dije qué voy a hacer con misas masivas y es cuando me di cuenta que el que sirve despierta capacidades dormidas y va descubriendo la paz”.

“Acá en Progreso tuve mucha experiencia, monté por vez primera un burro en Domingo de Ramos. También celebré misas todos los días. Comparto mi fe con ustedes porque somos una comunidad, sigan orando por los sacerdotes, no nos olviden en sus corazones”.

El padre agradeció la paciencia a todos los feligreses y pidió perdón a quienes de alguna manera ofendió y dio gracias a todos los que durante los seis años colaboraron con él.

Última misa

El párroco Francisco Mukul oficiará su última misa hoy domingo a las 12 horas. Mañana lunes entregará la parroquia al padre Óscar Cetina Vega, a quien se le recibirá a las 6 de la tarde en la entrada del puerto, en la calle 78 con 39, y caminará hasta la iglesia de la Purísima Concepción y San José.

La misa de toma de posesión será a las 7 de la noche.— GABINO TZEC VALLE

 

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