Lloran por el realismo
Con un clima fresco por la llegada del frente frío 52 a Yucatán, el fervor religioso afloró ayer, Viernes Santo, en las calles de varios municipios donde se representaron viacrucis vivientes.
Acanceh, como cada Viernes Santo, atrajo a una multitud de turistas religiosos con el viacrucis que el grupo parroquial Renacimiento representó por trigésimo octavo año.
Miles de visitantes yucatecos, nacionales y extranjeros, entre ellos decenas de reporteros, presenciaron la representación, que se inició a las 12:20 horas con Jesús (Andrés Medina Chalé) llevado ante Caifás (Alan Chávez) y Anás ( David Noh) para juzgarlo por blasfemar y predicar como falso profeta.
Como no podían matarlo porque la Pascua está cerca y serían impuros, lo llevan ante Pilato (Rafael Canché) y ambos sumos sacerdotes piden la muerte de Jesús.
Cuando Pilato pregunta de dónde es a Jesús, le respondieron que es de Galilea y por ello pide que lo lleven ante Herodes (Juan Rivero Zapata), quien le pidió a Cristo que haga milagros para salvarse y, como no los hace, lo envió de nuevo a Pilato, quien al ver a la gente molesta, mandó a buscar a Barrabás (Andrés Medina Alonzo) porque en Pascua se liberaba a un detenido y la multitud lo eligió y Pilato ordenó castigar con latigazos a Jesús.
Esta escena fue tan desgarradora que algunas personas lloraron, otras comentaron que las heridas por los latigazos que fueron grandes y reales.
Luego, le colocaron a Jesús una corona de espinas, un cetro y una capa. Pilato quiso liberarlo pero la gente exigió reiteradamente que lo crucifique y él dio la orden.
La representación de las tres caídas de Cristo igual fueron tan reales que pareció que no llegaría al Gólgota.
En el camino María (Gabriela Tut) salió al encuentro de su hijo y un cirineo (Sergio Calé) lo ayudo a cargar la cruz de 90 kilos.
Al cargar Jesús de nuevo la cruz, María Magdalena (Karina Tut) le secó el rostro y por la sangre éste se quedó grabado en la tela.
En el camino salieron mujeres llorando y Jesús las consoló hasta llegar al Gólgota, que se ubicó en la plaza de las Tres Culturas, donde lo crucificaron con los ladrones Dimas (Noé Santos) y Gestas (Manuel Chan López).
Gestas le dijo a Jesús que se baje de la cruz y los salve, y Dimas expresó que se calle porque ellos merecen ese castigo, y pidió que cuando esté en su reino se acuerde de él; Jesús le respondió: “Hoy mismo estarás conmigo en el paraíso”.
Los soldados romanos se repartieron las vestiduras de Cristo, le dieron a beber vinagre en vez de agua.
A las 2:25 p.m. Jesús entrego su alma a Dios Padre y expiró ante una plaza llena de visitantes; a las 2:38 fue bajado de la cruz por sus apóstoles y con ello concluyó el 38o. viacrucis de Acanceh.
En Baca, unas 1,500 personas llegaron a ver el segundo viacrucis viviente más realista de Yucatán, después del de Acanceh.
Jóvenes y voluntarios iniciaron la representación con el juicio de Jesús frente al Palacio Municipal y la terminaron con la crucifixión en el atrio de la iglesia.
En Hunucmá, 40 personas representaron el viacrucis, que salió al mediodía del Centro Pastoral San Vicente. Rusel Chuc López hizo de Jesús y Guadalupe Pech Sandoval, de la Virgen María.
A la 1:30 de la tarde, el grupo llegó al atrio de la céntrica parroquia San Francisco de Asís y se representó la crucifixión.
Luego, los fieles participaron en el Sermón de las Siete Palabras de Jesús y en la adoración de la cruz.
En Umán , como cada Viernes Santo, cientos de feligreses hicieron largas filas desde las 4 a.m. para besar al Cristo del sepulcro, que cada Semana Santa es bajado de su nicho en la parroquia San Francisco de Asís.
Los fieles además tocaron la imagen sagrada con ramos de flores y de ruda que trajeron de su casa o compraron a la puerta de la iglesia. Luego, oraron.
Al igual que el año anterior, los fieles se enfilaron en el atrio y en las calles cercanas a la iglesia, que la Policía cerró al paso de vehículos, solo se vieron vendedoras de ruda y comida.
A las 10 a.m. comenzaron a llegar a la iglesia los viacrucis que salieron de varios sectores y el templo se llenó de grupos con cruces de madera cargadas por jóvenes, niños y adultos.
A las 3 de la tarde se leyó el Sermón de las Siete Palabras; en la noche se hizo la procesión del santo sepulcro y el rosario de pésame.
En Chicxulub Puerto, aunque no se hizo el viacrucis viviente como en años anteriores, el grupo Pastoral de Adolescentes Arca realizó uno que se inició en la calle 22 entre 16 y 18.
Ahí, el cuasipárroco Miguel Ángel Pech Alonzo invitó a las poco más de 50 personas reunidas a recorrer el camino de la cruz con reflexión, respeto y alegría.
La procesión se dirigió la calle 17, donde avanzó hasta la 6, se desvió a la vía principal, 19, y acabó en la capilla de la Caridad del Cobre, que por unos minutos se convirtió en el Gólgota.
En las 14 estaciones, los presentes meditaron los pasajes de la Pasión.
En el recorrido se usó una cruz de un viacrucis viviente anterior y los jóvenes del grupo y el público se turnaron para cargarla.
En Motul, poco más de 100 jóvenes de la Pastoral Juvenil se reunieron a las 7:30 a.m. en el campo de béisbol de la comisaría de Santa Cruz Pachón y a las 8 el viacrucis viviente salió hacia la parroquia San Juan Bautista, en el centro de la ciudad.
En cada estación se pidió a los fieles oraciones y que apliquen las reflexiones del camino de la cruz en su vida diaria y en la sociedad para ser mejores cristianos.
De las 4 a casi las 6 p.m., poco más de 2,000 fieles asistieron al Sermón de las Siete Palabras que el padre Joel Tuz Canul celebró en el campo eucarístico, donde los vientos levantaron polvaredas y volaron pañuelos.
Luego se bajó el Cristo y los fieles formaron larga fila para pasar a adorarlo.
A las 6:30 p.m. se hizo la marcha del silencio, a las 7:30, el rosario de pésame y a las 8:30 de la noche la procesión del Santo Entierro.— Ignacio Euán Acosta/ Mauricio Can Tec/ Jorge Castilla Franco/ Carolina Uc Quintal/ Dorisela Pech Domínguez/ Miguel Ángel Cárdenas Pech/ Miguel Ángel Rojas Tamayo/ Juan Chapa Cantú
Viacrucis vivientes
En las 14 estaciones, los fieles rezaron, reflexionaron y cantaron. Incluso, lloraron por el realismo de las escenas.
Yobaín
El joven Rodolfo de Jesús Sosa Rejón personificó a Jesucristo en casi un kilómetro. En la entrada de la población, fue condenado a muerte y obligado a cargar con la cruz. En la plaza principal se encontró con la Virgen María, lo que fue conmovedor. En la iglesia de San Lorenzo Mártir fue crucificado, bajado de la cruz y entregado a su madre; soldados romanos lo llevaron al sepulcro.
Dzidzantún
Jóvenes de la parroquia Santa Clara de Asís, entre ellos el joven Joseph Aldecua Cruz como Cristo, presentaron las primeras escenas en la capilla de Guadalupe, recorrieron un kilómetro y medio y en el jardín parroquial recrearon la crucifixión. Luego Jesús fue bajado de la cruz y puesto en brazos de María mientras Elisa Ojeda Estrada cantaba “El diario de María”, lo que le dio más realismo a la escena.
Cansahcab
A partir de las 12:30 del día, poco más de 500 personas vieron a Cristo (el joven Francisco de la Cruz Cob Che), soldados romanos a caballo, mujeres llorando, Simón de Cirene y otros personajes que recorrieron las calles hasta el atrio parroquial, donde se representó la crucifixión. En ciertos momentos solo se escucharon los látigos contra Jesús. El encuentro de él con la Virgen María y las mujeres de Jerusalén fueron escenas muy impactantes.
Dzilam González
Poco más de 1,300 vecinos salieron a ver a los jóvenes de la parroquia San Francisco de Asís que representaron el viacrucis. Algunos lloraron cuando Jesús fue azotado y clavado en la cruz. “Me quedo admirado por las escenas que hacen los jóvenes; son reales y con tristeza. A pesar que ya pasaron 2,000 años, todos los días podemos comprender el amor de Dios, su único hijo vino a morir por mí”, comentó el vecino Jesús Ciau.
