Algunos esperaban en Motul que se oficiara de tarde
MOTUL.— Docenas de personas acudieron a la misa en el Cementerio General de la ciudad donde muchos aprovecharon visitar en este día a sus fieles difuntos.
Algunas mujeres que viven en la capital yucateca creyeron que la misa sería en la tarde y al llegar tarde regañaron a sus esposos por no salir temprano.
“Dales señor el descanso eterno” fueron las palabras durante la misa de hoy a las afueras del Cementerio General de la ciudad donde asistieron docenas de personas desde muy temprano.
Aunque muchas personas estuvieron enteradas de las actividades de la misa de conmemoración de los fieles difuntos, muchos no se enteraron que sería temprano y se quedaron con las ganas de ir a misa.
El reportero se enteró que varias personas llegaron a la ciudad después del mediodía con la esperanza de ir a la misa a las 4 de la tarde, como recordaron que se hacía hace muchos años, sin embargo, la misa se ofició en la mañana.
Los que sí llegaron a la celebración aprovecharon para recorrer el cementerio y visitar a sus fieles difuntos. La ceremonia estuvo a cargo del párroco de la iglesia de San Juan Bautista, Joel Tuz Canul.
Entre las personas que acudieron al camposanto estuvo Romualdo Canul, quien en una plática consideró que no hay que esperar que muera la persona para valorarla.
El hombre, quien dijo que tiene 72 años de edad, desde temprana hora llegó al cementerio con sus flores y veladoras para dejarlas en la tumba de su ser querido que se le adelantó.
Luego de una oración por el alma de su ser querido, paso unos momentos de plática en la tumba como poniendo al día al difunto de las cosas que han pasado desde su partida.
Don Romualdo exhortó a las personas a no esperar que un familiar fallezca para dar las mejores cosas en su velorio y sepelio, “es recomendable que todo sea en vida.
“Hay que valorarlas en vida, no después de muertos porque ya no tiene caso”, expresó.
El cementerio se abarrotó de gente con las personas que llegaron a visitar las tumbas de sus seres amados, llevando flores y veladoras para hacer un rezo para su eterno descanso.— Miguel Ángel Cárdenas Pech / Mauricio Can Tec
