bodas de oro con tres generaciones
Esperanza Gío Chuc y Herminio Cuxim Chuc en la parroquia de Hunucmá, donde sus hijos, nietos y bisnietos los llevaron al altar para la misa de sus bodas de oro. Foto de Flor Estrella Santana

Sus hijos, nietos y bisnietos los llevan ante el altar, en la parroquia de Hunucmá

Esperanza Gío Chuc y Herminio Cuxim Chuc festejaron sus bodas de oro con una misa de acción de gracias ante la Virgen de Tetiz, que realiza su visita anual a la ciudad de Hunucmá, y rodeados de tres generaciones de descendientes, hasta llegados de Estados Unidos.

Para su entrada a la céntrica parroquia San Francisco de Asís, la pareja fue precedida por adultos, jóvenes, niños y hasta un bebé.

La peculiar fila llamó la atención y resultó que la familia dispuso que bisnietos, nietos e hijos lleven a la pareja al altar donde, el sábado 1 de febrero, renovó los votos matrimoniales que hicieron el 31 de enero de 1970.

El integrante más pequeño de la familia es Iker, de cuatro meses de edad, quien entró en brazos de sus padres, Christian Cuxim Chan y Berenice Chan Nic.

Entre los nietos estuvo Melisa Cuxim, de 8 años de edad. La niña dijo que reside con su familia en Bellevue, Estados Unidos.

No sabía cómo es una boda en Yucatán

Para Melisa, las bodas de oro de sus abuelos fue la ocasión para conocer cómo es un enlace religioso en Yucatán.

Sus familiares indicaron que Melisa no sabía de los pajes, ni que su labor es tirar flores y llevar los anillos y las arras, ni los demás detalles del festejo.

En breve entrevista, Cuxim Chuc precisa que él y su esposa tienen cuatro hijos, dos varones y dos mujeres; 12 nietos y tres bisnietos.

Indica que el mayor de sus hijos reside en Estados Unidos y los demás, en Hunucmá; “todos están casados y la más grande de mis hijas tiene ya dos muchachos”.

A una pregunta, contesta que cuando conoció a su hoy esposa, él era campesino.

Ahora él tiene 68 años de edad y es checador del FUTV y Esperanza Gío tiene 67 años y es ama de casa.

Sobre la experiencia de llegar a 50 años de matrimonio, Cuxim Chuc afirma que para lograrlo hay que dedicarse a la familia.

En su caso, añade, se dedicó “a conservar el amor de mi esposa y mis hijos”.

“Tengo la satisfacción de tener hasta bisnietos.

Hay que saber conservar un matrimonio con amor”, subraya, cuando se le pregunta cuál es el secreto de una alianza perdurable.

Al comenzar la música, señal de su entrada para la misa, los esposos sonrientes caminan, tomados del brazo, hacia el altar donde hace 50 años comenzaron a construir la familia ahora reunida para festejarlos.— Flor Estrella Santana

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Flor de Lourdes Estrella Santana es Licenciada en Educación por la Uady. Ingresó a Grupo Megamedia en el año 2000. Ha sido reportera, redactora y editora. Escribe contenidos generales, especialmente sobre equidad de género, gobierno, educación y salud.