Fiscalía no acepta la denuncia por la agresión a familia
ESPITA.— Indignación hay entre los habitantes de San Pedro Chenchelá porque, se dice, policías incurrieron en el delito penal de abuso de autoridad al detener a una familia de esa comisaría.
La familia se quejó de que policías allanaron su casa anteayer lunes en la mañana, le prendieron fuego a un joven, patearon a un niño de tres años y detuvieron a tres personas, que ayer martes seguían detenidas en la comandancia municipal.
El joven quemado está internado en el Hospital San Carlos de Tizimín.
Mientras esperaba informes del estado de salud de su hijo, Hernilda Cahum Cupul, de 44 años, relata afuera del nosocomio cómo su familia fue agredida por policías.
Narra que hace varios años Luis Alberto Couoh Cahum, quien es uno de sus cuatro hijos y tiene 28 años de edad, sufrió un accidente que le dejó con secuelas y con problemas mentales.
Su enfermedad lo ha llevado a cometer anomalías en la vía pública.
La semana pasada Luis Alberto lanzó una piedra al vehículo de “Orlando”, un maestro que tiene un rancho cerca de donde viven y, en respuesta, el docente intentó atropellar al joven.
Ese mismo día, “Orlando” los amenazó con encarcelarlos y con vender sus toros para pagarles a los policías para que los detengan.
Hernilda Cahum señala que anteayer lunes, cerca de las 10 de la mañana, policías municipales llegaron de manera sorpresiva a su casa e ingresaron a la fuerza.
Indica que los agentes supusieron que solo estaban ella y su hijo enfermo, pero se encontraron con todos los hijos y su esposo, pues no fueron a su milpa.
Agrega que adentro de su casa comenzó un pleito y Luis Alberto lanzó piedras a la patrulla de los policías, lo que empeoró la situación.
La madre de familia comenta que en el enfrentamiento su esposo, Juan Luis Couoh Cahum, de 52 años; sus otros hijos Miguel Ángel, de 18, y José Severian, de 25, así como su sobrino Adiel Cahum resultaron gravemente lesionados y detenidos por los uniformados.
Según detalla, fueron alrededor de 30 elementos quienes rodearon toda su casa.
A raíz de ese enfrentamiento uno de sus hijos fue a parar la hospital porque los policías le quemaron una pierna y tuvo golpes que lo dejaron inconsciente.
La mujer señala que en la Fiscalía del Estado intentaron interponer una denuncia, pero les dijeron que tenía que ser personal, de modo que tendría que esperar hasta que la Policía libere a su esposo e hijos.
Temor
La madre de familia asegura que temen por su seguridad pues ya vieron que el maestro “Orlando” es de armas tomar y creen que es él quien pagó a los policías para que violenten sus derechos.
Además, sostiene que las autoridades municipales le debieron de notificar para tratar de llegar a un acuerdo antes de llegar a ese extremo de irrumpir en su hogar, donde hoy sus nietos sufren de un trauma, pues un oficial pateó a uno de los menores, de 3 años, en el piso y, derivado del enfrentamiento, le salieron erupciones en todo el cuerpo.— W.U.C.
