El equinoccio de primavera de este 2021 en Chichén Itzá fue solitario, debido a la pandemia de Covid-19.
La ciudad maya se ha convertido en las últimas décadas en el sitio de reunión para celebrar el equinoccio.
El fenómeno arqueoastronómico, que cada 21 de marzo suele atraer a miles de turistas (unos 15,000 según el arqueólogo Marco Antonio Santos Ramírez), no fue visible para todos.
En esta ocasión, Chichén Itzá cerró sus puertas al público para evitar una concentración masiva por la contingencia sanitaria.
Par que el espectáculo que sucede en la esquina noreste de la pirámide “El Castillo no pasara desaparecido, el gobierno del Estado hizo una transmisión en vivo del fenómeno.
