TICUL, Yucatán.- Preocupa a vecinos del centro de la ciudad un enredijo de cables colgados en un poste de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ubicado cerca de la iglesia principal de la ciudad.

Los cables penden a menos de un metro altura del suelo, en una situación que hasta un niño podría topar con ellos en forma accidental.

Los vecinos piden a las autoridades tomar cartas en el asunto y retirar cuanto antes la maraña de cables que representa un peligro constante, ya que incluso, en estos días de lluvias se ha observado que salen chispas de ellos al contacto con el agua.

En las imágenes proporcionadas por los temerosos parroquianos se puede observar que en el poste, además del rollo de cables, se han colocado varias cajas de registros e incluso un medido de energía eléctrica, “probablemente lo utilizan los que instalan sus puestos en el lugar”, dijo uno de los vecinos.

Según se averiguó, antes de la pandemia, en esa esquina se instalaba un carro que vendía perros calientes y, muy cerca de ahí, un juego para niños de figuras inflables conocidos como “brincolín”, que requiere instalaciones de energía eléctrica para funcionar.- (Por ISMAEL CHUC SANTOS).