MÉRIDA, Yucatán.- La mañana de este lunes, un grupo de ingeniosos e intrépidos niños, cuatro para ser exactos, disfrutaban su tiempo de diversión, dejando volar su imaginación y creando un sin fin de aventuras, que los llevaba a surcar las aguas del mar en calma.
El grupo de pequeños se divertía en la ciénaga de San Crisanto, comisaría de Sinanché, los tres alegres marineros y su doncella, navegaban a bordo de la embarcación que ellos mismos construyeron con botellas de plástico desechables, cinta aislante, cordel de pesca, tablas y ramas.
Para estos niños la falta de recursos económicos no fue impedimento para crear sus propios medios de diversión, entretenidos y además ecológicos.
