MÉRIDA.- Familiares de Ruby, confirmaron la muerte de la joven de 32 años de edad, quien estaba internada en una “clínica” ubicada en el centro de Kanasín.
Madre de la mujer fallecida narra su versión de los hechos
Catalina C. H., madre de la joven, señala que la ahora occisa estuvo “internada” en ese lugar desde el sábado por la mañana, aclarando que no llegó a abortar como se dijo en un principio. Explicó que la joven comenzó a presentar fiebre y le comenzó a faltar el aire, por lo que la llevaron a la unidad familiar del IMSS, ahí le indicaron que su hija tenía que ser ingresada inmediatamente en un hospital y le extendieron una orden médica.
La mujer decidió buscar una segunda opinión y la llevó a una farmacia con consultorio médico, donde le indicaron que no podían atender a la joven debido a su estado de salud y le recomendaron llevarla a un hospital, pues ya tenía una orden médica.
“Yo tenía miedo de que la intubaran, y decidí ir con la ‘doctora’, porque hace años atendió a una hija mía, le dio recetas médicas y mi hija quedó bien”, señala la señora, a quien se pudo entrevistar en las instalaciones del Servicio Médico Forense de la Fiscalía General del Estado.
Al llegar al domicilio, la “doctora” no dudó en atender a la joven, la metió a un cuarto y ahí de inmediato le suministró oxígeno para “estabilizarla”, sin embargo, la muchacha quedó inconsciente, de modo que de todas maneras fue intubada. Aclaró que sí estuvo con su hija en ese momento.
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“Sí nos dejaron entrar a la casa, de hecho nos turnábamos para cuidarla”, señala la madre, quién también confirmó que a la joven se le realizó una transfusión de sangre avalado por una persona que dijo ser químico, pero no realiza labores en el lugar; este hombre les cobró casi 10 mil pesos solamente por la transfusión de sangre, en total, por este y otros servicios la mujer habría pagado cerca de 50 mil pesos.
Pero las cosas empeoraron el domingo cerca del medio día, las personas que atendían a Ruby les informaron que había tenido un aborto, y que estaba muy grave. “Nadie sabía que estaba embarazada, ni ella. La doctora le puso una sonda y cuando se la quitó fue que ocurrió el aborto”, señala la señora.
Responsables de la clínica intentaron evitar el traslado
La señora Catalina afirma que le dijo a quienes atendían a la mucha que quería trasladarla a un hospital, pero tanto la “doctora” como sus hijos le indicaron que era un riesgo, debido a que la mujer ya estaba muy grave.
Entonces otro familiar de la joven llamó al 911 para pedir orientación de un traslado, lo que le hicieron saber a los “enfermeros”, hijos de la “doctora”, pero uno de ellos le dijo que los paramédicos solamente iban a manosear a la joven.
Finalmente la familia decidió solicitar ayuda a los servicios de emergencia para el traslado, por lo que ayer lunes en la noche llegó una ambulancia de Kanasín y una patrulla a verificar lo que sucedía.
Doctora de la clínica clandestina de Kanasín no tendría cédula
“¿Esto es un hospital?, le habrían preguntado los policías a los “enfermeros”, ya que en el edificio no existe algún letrero que lo advierta, además de que en un principio se negaron a dejar pasar a la policía al consultorio.
“No, es un consultorio”, señalaron a los policías. “¿Tienen cédula profesional?”, les cuestionaron nuevamente y la respuesta, de nuevo, fue negativa, explicó otro familiar de Ruby. En el Registro Nacional de Profesionistas, que es de orden público, no se halló ninguna cédula con el nombre de la persona señalada como médico del lugar.
Muere mujer atendida en clínica clandestina de Kanasín
La muchacha, finalmente fue trasladada a un hospital, dónde murió minutos después de haber ingresado. Este martes los familiares acudieron a la Fiscalía General del Estado para realizar los trámites que corresponden.
Investigan clínica clandestina de Kanasín
La misma dependencia inició una carpeta de investigación y se habla de dos personas detenidas, los hijos de la mujer quienes hacían la función de enfermeros, pero la encargada no fue detenida.
Vecinos de la zona señalaron que el lugar así ha funcionado desde hace muchos años y lo conocen como “Centro de Asistencia San Lázaro”, pero en la fachada sólo hay un letrero que dice “Distribuidora”, tampoco se advierte de algún servicio médico que se preste en el lugar.
Explicaron que mucha gente acude allá porque “cobran barato” la atención médica, se expiden recetas médicas y ahí mismo se han atendido a pacientes covid. El lugar, por el momento, quedó parcialmente clausurado por la Secretaría de Salud de Yucatán. Colocaron sellos a tres cuartos mientras se realizan las investigaciones pertinentes.

