Conocedores e investigadores de las actividades de la delincuencia organizada en Yucatán opinaron que “un 25% del informe de la Sedena” sobre el narcotráfico y presencia de cárteles de la droga en el Estado “es cierto”.

No desmintieron ni minimizaron el reporte militar de las actividades de los narcos en la entidad, pero consideraron que por los datos que leyeron les parece que esa información es antigua, de al menos lo que ha ocurrido en los últimos 20 años.

En lo que coinciden es que en los últimos años, principalmente en la administración del gobernador Mauricio Vila Dosal, los operativos contra las drogas son más frecuentes, hay mayor número de detenciones y decomisos de estupefacientes.

Un dato que empieza a causar preocupación es el trasiego de inmigrantes indocumentados que ya tienen en su ruta atravesar Yucatán.

Esta intensa actividad de combate al crimen organizado es evidencia de que el narco sí tiene presencia en algunas zonas específicas del estado y que el narcomenudeo es mayor a los años anteriores.

El Diario publicó el lunes 10 pasado los informes confidenciales de la Sedena, que son parte de los correos electrónicos obtenidos por el grupo Guacamaya Leaks.

Aquellos confirman que el sureste de México es azotado por las pugnas de grupos criminales por el trasiego de drogas, y Yucatán no es la excepción.

Ese informe reconoce que la ubicación geográfica de Yucatán lo convierte en un área estratégica para las estructuras delictivas involucradas en el narcotráfico y tráfico ilegal de personas procedentes de Centro, Sudamérica y el Caribe.

Tentáculos del narcotráfico en Yucatán

También revela que el narco tiene presencia en Mérida, Panabá, Tizimín, Kanasín y Progreso. En los dos municipios del oriente opera el Cártel del Pacífico encabezados por Roberto Nájera Gutiérrez (a) “La Gallina” que está detenido desde 2017, por medio de Arturo Becerra Ancona (a) “El borrego”.

Mérida y Progreso están bajo dominio del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y lo lidera un sujeto apodado “Enzo” o “Chino”.

“La familia Epitacio”, encabezada por Nicasio Epitacio José, tiene presencia en Mérida, Progreso y Kanasín. Aunque el reporte sobre el narco en Yucatán no lo dice, el líder de esta familia de narcotraficantes oaxaqueños está preso en el Cereso de Mérida.

En realidad, dicen los conocedores, “La familia Epitacio” está desmembrada en Yucatán por las numerosas detenciones de sus integrantes y constantes decomisos de cargamento de marihuana, principalmente.

Asiduos lectores de noticias sobre el narcotráfico de gran escala, los conocedores e investigadores hicieron notar que hay contradicciones entre la información que posee el Ejército Mexicano y la Unidad de Investigación Financiera.

El entonces titular de la UIF, Santiago Nieto, difundió en la presentación de la estrategia nacional de riesgo, combate al lavado de activos y financiamiento del terrorismo (el 21 de septiembre de 2020) que en Yucatán operaban los cárteles Los Zetas, del Pacífico (también conocido como el Cártel de Sinaloa) y del Golfo.

El primero y el último no se mencionan en los reportes dados a conocer por la Sedena.

Datos oficiales de la delegación Yucatán de la Fiscalía General de la República (FGR), responsable del combate de delitos federales como el narcotráfico y tráfico de personas, son evidencias del aumento de la actividad del crimen organizado en Yucatán, pero también el combate que le ha declarado las fuerzas de seguridad que trabajan coordinadas en el estado, principalmente la Secretaría de Seguridad Pública, Policía Estatal de Investigación, Guardia Nacional, Ejército y las fiscalías federal y estatal.

En su informe anual, de enero a diciembre de 2021, la FGR indica que los fiscales federales obtuvieron 39 sentencias condenatorias en procesos abreviados que involucra a 60 personas detenidas y dos sentencias en juicios orales contra cuatro detenidos.

Los delitos por los cuales fueron sentenciados son contra la salud, posesión de armas de fuego ilegal, delitos ambientales y “huachicol”.

También los fiscales de la FGR lograron la vinculación a proceso de 81 expedientes contra 127 imputados.

En 2021 la FGR aseguró 30 armas de fuego, realizó 32 cateos donde denunciaron narcomenudeo, aseguró 34,459 kilogramos de productos de mar (principalmente pulpo y caracol), 1,428 kilogramos de marihuana, 348 gramos de cocaína, 21 kilos de metanfetaminas, 4,704 piezas psicotrópicas, 9,955 kilogramos de explosivos, 1,244 piezas de productos apócrifos, 153 litros de hidrocarburos y aseguró $3.579,328 en efectivo.

Lo que amenaza con salir de control de las autoridades de seguridad y de migración es el tráfico de personas y el paso de indocumentados centroamericanos por territorio yucateco.

Cada semana hay retención de indocumentados extranjeros en las terminales de autobuses de Mérida o el aeropuerto internacional. Los centroamericanos ya trazaron su ruta, ingresan por el retén de Chetumal, trabajan en Cancún un tiempo, juntan dinero para pagar los servicios de algún “pollero” que los llevará a la frontera entre México y Estados Unidos, allí se unen a las caravanas que solicitan su ingreso al vecino país.— MEGAMEDIA