VALLADOLID.— En apoyo a la vendedora de verduras y hortalizas Antonia Dzib Mex, quien fue expulsada del área de carniceros del mercado municipal Donato Bates, decenas de locatarios firmaron un oficio y lo entregaron en el Palacio Municipal para pedir que la regresen a su lugar de trabajo y se apliquen medidas estrictas contra las dos inspectoras que la sacaron.
El 28 de octubre dos inspectoras, apoyadas por policías municipales, desalojaron a “Doña María”, como se le conoce a la afectada, del área de carniceros, porque compartía la misma mesa con un vendedor, considerando que hay un lugar asignado donde debe vender sus verduras y hortalizas.
La expulsión indignó a los vendedores, pues la mujer acude a trabajar al mercado desde hace más de 30 años.
Sin embargo, la Dirección de Mercados consideró que “Doña María” debe estar en el área donde se construyeron las mesetas en la nueva nave del centro de abasto.
Versiones encontradas
En el área de frutas y verduras hay dos grupos, uno que está contra “Doña María”, porque vende más que los demás, y otro, al que no le molesta dónde se ubica.
Debido a la inconformidad del desalojo, carniceros recaudaron firmas en un oficio para pedir que la mujer regrese a trabajar a su lugar y se tomen medidas estrictas contra las inspectoras, a quienes tildaron de hostigadoras y soberbias.
Incluso, dijeron que cuando ven cajas u objetos que obstruyen el paso de la gente, llegan y lo patean para que las vendedoras lo metan a sus locales. De acuerdo con información obtenida, el escrito se entregó hace unos días en el Palacio Municipal, pero hasta ahora no hay respuesta de las autoridades, de modo que “Doña María” continúa confinada en el área de las vendedoras de tamales y atole, donde no vende casi nada porque la gente casi no llega hasta allá, según indicaron locatarios.
Los inconformes comentaron que no es justo que doña Antonia Dzib esté en un espacio donde no vende sus productos, ya que requiere recursos porque ya es mayor y está enferma del corazón.
