TUNKÁS.— Un día de fiesta se vivió en la iglesia de Santo Tomás Apóstol, en esta comunidad, durante la misa de la ordenación sacerdotal de fray Tirso Villevaldo Herrera Carrillo.
El nuevo sacerdote eligió la iglesia de su localidad natal para su ordenación sacerdotal, ceremonia que fue un acontecimiento histórico.
Los feligreses llenaron la iglesia para participar en la misa que el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Yucatán, Pedro Mena Díaz; el párroco, José Juan Chan Chan, y el ministro provincial franciscano, Gabriel Alfredo Romero Alamilla, celebraron el viernes 4 pasado, junto con otros sacerdotes, para ordenar a fray Herrera Carrillo.
El nuevo sacerdote recibió la bendición de su padre, Tirso Herrera.
Una de las hermanas de fray Herrera Carrillo, quien igual es religiosa, ingresó a la misa con una foto enmarcada de su difunta madre, María Escolástica Carrillo.
El sacerdote Jorge Herrera Vargas fue el padrino de ordenación sacerdotal de fray Herrera Carrillo, quien pertenece a la Orden Franciscana Menor (OFM).
En la misa también estuvieron los frailes Lenin Zenteno Trejo, Bernardo Molina Esquiliano, José Montejo y el diácono Luis Sotelo, todos de la OFM.
Igual estuvieron fray Alfonso González, quien llegó del país El Salvador, y otros religiosos franciscanos.
Los padrinos de hábitos de fray Herrera Carrillo fueron los esposos Iván Vega Uc y Eugenia Tinal Matos.
Para llegar a ser presbítero o sacerdote se lleva un año de postulantado en Tapilula, Chiapas, luego un año de noviciado en Rayón, Chiapas; después dos años de formación en Izamal, Yucatán.
Posteriormente se realiza un año de servicio en diferentes lugares; luego se estudia tres años de Filosofía en Campeche y cuatro años de Teología.
Después sigue la etapa del diaconado, cuya duración varía y por lo general es un año; después se llega a la investidura del presbiterado.
Apenas en 2022 fray Herrera Carrillo fue ordenado diácono por el arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, en la parroquia convento San Antonio de Padua, en Izamal.— Megamedia
