PROGRESO.— En su mensaje al terminar la misa en la parroquia de esta ciudad el pasado miércoles, el padre Horacio Hernández de la Torre, de Mazatlán, Sinaloa, recordó que en 1997 visitó este puerto y conoció al entonces párroco, Lorenzo Mex Jiménez.
Ahora, 26 años después, el padre Horacio es secretario ejecutivo de la Pastoral de Turismo de la Conferencia del Episcopado Mexicano, y el padre Lorenzo, coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana.
El padre Horacio narró que en 1997 vino a impartir un curso de Movilidad Humana y Pastoral de Turismo, y el padre Lorenzo tenía la comisión de Pastoral Social, luego el Apostolado del Mar y ahora, la Pastoral de Movilidad Humana (que incluye la Pastoral de Turismo).
Los padres Lorenzo y Augusto Romero Sabido fueron anfitriones del XIII Encuentro Nacional de Pastoral de Turismo (realizado del lunes pasado a ayer jueves), indicó.
Anteayer, de la tarde a la noche, sacerdotes y laicos del encuentro visitaron Progreso y asistieron a la misa que el arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos, celebró a las 7 p.m. en la parroquia La Purísima Concepción y San José, en esta ciudad.
Tras la misa, el padre Horacio dijo a los padres y laicos del encuentro ¿cuánto pueden hacer los agentes de la Pastoral de Turismo y todos los bautizados que somos de este puerto, de Progreso?
“Si Cristo con tres clavos nos dio la redención, si unidos a Jesús con la Pastoral de Turismo ¿cuánto podemos hacer, a cuánta gente (podemos) enseñar?”, agregó.
El padre Horacio dio gracias al párroco Óscar Cetina por su hospitalidad, al padre Lorenzo, a la comunidad de Progreso, donde anteanoche se realizó un encuentro.
Indicó que en este puerto “también Cristo deja la semilla para que se conviertan en agentes de Pastoral de Turismo, que Dios les premie y que haya más agentes de esta Pastoral, que busquen convertir este hermoso puerto en un lugar hospitalario y que reciba más apoyo.
“Este lugar (Progreso) es un lugar precioso, turístico, me tocó venir la primera vez cuando estaba Lorenzo Mex, nosotros estamos aquí, venimos de muchos lugares de la República Mexicana.
“Como lo hizo Cristo cuando visitaba los lugares y tenía encuentro con la gente, hizo encuentro en la boda de Caná, donde convirtió el agua en vino para que no se acabara la alegría; hizo encuentro con la mujer que había perdido a su hijo y con los discípulos de Emaús.
“Así que dejaba esa semilla para que creyeran en Él”, subrayó.— Gabino Tzec Valle @DiariodeYucatan
