PROGRESO.— En este puerto el PRI ya desapareció, Morena está fracturado con varios grupos de aspirantes y el PAN tiene como su principal enemigo al alcalde Julián Zacarás Curi, cuyas acciones afectarán al candidato que designen a la alcaldía, que podría ser el diputado Érik Rihani González, expresó Lila Rosa Frías Castillo, excandidata del PRI que perdió las elecciones de 2021.
Opinó que Morena ya tiene presencia en Progreso, si se une puede dar la sorpresa y ganar las elecciones de junio de 2024, solo que está muy fracturado, hay varios grupos que jalan por su lado.
Por un lado vemos al grupo de la “Chelita” (María Esther Magadán Alonzo; por otro a Martín Esaú Velázquez Sosa, en otro ahora se ve a Carlos Zacarías Curi (hermano del alcalde, Julián), también a Félix Luna Gómez, todos expriistas, y al grupo de los morenistas tradicionales encabezados por el doctor Raúl Alvarado Naal, indicó.
Vemos en Progreso al partido Morena muy dividido, solo si se unen ganarán las elecciones para la alcaldía, pues la marca (Morena) pega bastante, está como en la época gloriosa del PRI, pero se ve difícil que los grupos morenistas se unan, se les observa muy divididos, dijo.
El PRI ya desapareció en Progreso, no existe; los que se decían priistas ya emigraron a otros partidos, unos se fueron a Morena para continuar pegados a la ubre, así que está difícil que tenga candidato a la alcaldía, afirmó.
El PAN no está sumando en este puerto, el enemigo número uno del partido y del principal aspirante Érik Rihani es el alcalde Julián Zacarías (expriista).
Érik es una buena persona, preparado, empresario con profesión, pero no se ha desmarcado, está pegado al alcalde y pues eso no lo beneficia políticamente, dijo.
Lila Frías, exdiputada local, en las elecciones de 2021 perdió ante Zacarías Curi y ella tuvo como suplente a María Magadán (hija de dos exalcaldes priistas), quien se pasó a Morena y ahora aspira a candidata.
La hija de los exalcaldes se enfrenta a Velázquez Sosa, quien siente segura la candidatura morenista; sin embargo, Alvarado Naal realiza campaña sin desesperación y goza de las simpatías de los morenistas. Otros aspirantes son Luna Gómez y el hermano del alcalde que se destapó como morenista el 5 de agosto pasado.
A una pregunta, Lila Frías contestó que le gustaría ser alcaldesa, que no está retirada de la política, colabora con el senador Jorge Carlos Ramírez Marín, sigue siendo priista, y está consciente que el PRI desapareció en Progreso desde 2015, es difícil que resurja; la marca (por el partido político más consolidada) ahora es Morena.
“La alcaldía de Progreso lleva mucha lana, en las elecciones pasadas solo en las redes sociales se detectó un costo de $20 millones en Facebook y lo denunciamos.
“Aparte, durante toda la campaña se gastan otros 20 millones (de pesos) y el día de las elecciones se reparten otros $10 millones. No tuve esa cantidad de dinero; ni el 10% ($5 millones)”.
Al opinar sobre el hecho de que el gobierno de Zacarías Curi quitó el nombre del exgobernador Víctor Cervera Pacheco a la Unidad Deportiva y al libramiento Progreso-Chicxulub, dijo que “solo demuestra pobreza mental” y que en el malecón tradicional también se quitó “una placa con el nombre de mi papá, Romeo Frías Bobadilla”.— Gabino Tzec Valle
