SITILPECH, Izamal.— Vecinos de esta comisaría protestaron ayer viernes durante dos horas en el parque principal de esta comunidad, para manifestar su inconformidad por la reapertura de la granja porcina “Kancabchén II”, que se ubica a unos 800 metros de este poblado con rumbo a Tunkás.
Luego, los poco más de 50 manifestantes, entre ellos algunos que llegaron de la ciudad de Mérida, le cerraron el paso a un camión que transportaba cerditos a la granja e impidieron que llegue a la unidad productiva.
Tras comenzar a quejarse desde 2017 por la fetidez de la entonces pequeña granja, los vecinos formaron en abril de 2021 el colectivo “La Esperanza de Sitilpech”, con apoyo de la asociación civil Kanán Derechos Humanos.
En julio del mismo año interpusieron una demanda de juicio de amparo contra los gobiernos federal, estatal y municipal para pedir el cierre definitivo de la granja Productos Pecuarios para Consumo, la cual es aparcería de Kekén, porque contamina el aire, el suelo y el manto acuífero con los desechos de “48,000 cerdos” que se pretende criar y engordar en el predio.
El 6 de julio de 2021, el Juzgado 1o. de Distrito en Mérida admitió la demanda de amparo 887/2021 porque no se hizo una consulta al pueblo maya para que apruebe la ampliación de la granja. Pero no ordenó cerrarla.
En abril de 2022 el mismo Juzgado 1o. de Distrito concedió la suspensión provisional y un mes después ordenó la suspensión definitiva de operaciones de la granja para que el Ayuntamiento de Izamal y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) revisen si la megagranja tiene los permisos e instalaciones requeridos por las leyes para funcionar.
El 8 de diciembre de 2022, “La Esperanza de Sitilpech” protestó ante el Poder Judicial de la Federación en Mérida porque ese día el Tribunal Colegiado en Materias Penal y Administrativa del 14o. Circuito, en Mérida, emitiría su veredicto, ya que la empresa pidió revisar el amparo que el Juzgado 1o. concedió y que obligó a cerrar la granja.
Protestan por fallo
En esa protesta, los vecinos indicaron que el magistrado Jorge Enrique Edén Wynter García, quien elaboró el proyecto de sentencia de revisión de amparo, ya había desechado un recurso y favorecido a una granja de cerdos en Chapab.
En enero pasado se informó que ese Tribunal Colegiado desechó la demanda de amparo de “La Esperanza de Sitilpech” y con ello autorizó que la empresa reabra la granja y meta cerdos.
El 14 de enero pasado, “La Esperanza de Sitilpech” anunció en rueda de prensa que la lucha sigue.
Ayer viernes, poco más de 50 personas salieron a protestar en el parque al observar que se acercaba un camión cargado con cerditos le cerraron el paso en la aledaña calle de la comisaría, que es a la vez la carretera Izamal-Tunkás.
Con megáfono en mano, los vecinos indicaban que ya sabían quién es el dueño de la granja de cerdos, pero nadie dijo nombres.
También dijeron que el magistrado que hizo el proyecto de sentencia supuestamente dijo “en mi oficina mando yo” y que “entonces los pobladores dicen que en Sitilpech el pueblo manda”.
No logran convencer a los vecinos
Policías de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y agentes municipales llegaron en tres vehículos, dos estatales y uno municipal, para verificar lo que sucedía con el camión.
Durante casi tres horas, los oficiales hablaron con los inconformes para que permitan al vehículo con cerditos siguiera su camino a la granja, pero fue infructuoso.
El único acuerdo que lograron las dos partes fue que el camión cargado con poco más de 300 cerditos retornara con rumbo a Mérida.
Tras marcharse la unidad cargada de cerditos, los manifestantes se reunieron en la cancha municipal del parque para seguir su manifestación y acordar acciones más drásticas contra la granja porcina.— Megamedia
