TIZIMÍN.— El Carnaval de esta ciudad cada vez ha ido en decadencia, pues los años mozos de la fiesta en honor al dios Momo que se vivieron a partir de los 50’s no se comparan con los de ahora, manifestó el historiador Luis Pérez Salazar.

El historiador considera que cada uno de los tizimileños que formaron parte del antiguo carnaval recordarán que la participación era más concurrida no solo por comparsas, sino también de la misma gente que esperaba con ansias los festejos carnestolendos.

Recordó que el pasacalles o el “paseo de corso” , como también se le conoce, era interminable porque reunía comparsas de estudiantinas de varias escuelas de Tizimín, asociaciones civiles, ganaderas y empresas, además de las comparsas de los reyes del Carnaval.

Si la fiesta se remontara a los años 40’, los disfraces se confeccionaban con las mismas ropas de la gente o prestaban de personajes conocidos de la ciudad, dijo.

Incluso, prestaban hasta el uniforme de los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) o de las mujeres que laboraban en las casas de cita de la conocida zona de tolerancia, añadió.

Pérez Salazar explicó que también era común que frente al Palacio Municipal se realicen las noches de carnaval; de un lado se ponía la gente de alcurnia y del otro, los obreros.

El salón de la Recreativa Popular y de Asociación Deportiva de Yucatán (ADY) era el centro de baile y fiesta carnavalesca donde se concentran los grupos a presentar bailables y sketches.

Además de los carros alegóricos, la gente adornaba carriolas, triciclos, bicicletas y vehículos para vivir entre todos el carnaval.

Los martes de “la batalla de flores” era lo más divertido, recordó, ya que la gente subía a los techos de sus casas donde pasaría el paseo del corso y desde lo alto lanzaban huevos podridos, naranjas, globos con lodo o se untaban el jabón azul de lavado.

Al principio era alegría, pero años después se comenzaron a registrar daños a ventanas de casas y vehículos, así que esta costumbre se tuvo que suspender.

El carnaval también era motivo de fiesta en la Disco Stravaganza, donde se realizaban concursos y los participantes eran premiados.

Además invitaban a varias comparsas a presentar shows exclusivos, resaltó el historiador de Tizimín.

Actualmente hay nostalgia porque ese carnaval ya no regresará; ahora solo bailan las comparsas de los soberanos y uno que otro grupo adicional, lamentó Pérez Salazar.— Wendy Ucán Chan

 

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