Credit: Abraham Raz Herrera

PROGRESO.— En la mañana del Miércoles de Ceniza, cientos de fieles católicos acudieron a la parroquia de la Purísima Concepción y San José, que estuvo llena, para recibir en la frente la señal tiznada, que simboliza la reconciliación con Dios.

La celebración eucarística estuvo a cargo del vicario Fernando Pan Aranda, quien dirigió un mensaje a los presentes en la misa.

“En este tiempo, queridos hermanos, se va a ponderar la confesión, sería muy importante que durante estos 40 días podamos preparar una bella confesión y anhelar el sacramento de la reconciliación con el señor, para que cada domingo de Cuaresma participemos con ánimo de saber que nuestra vida está en continua Acción de Gracias”, subrayó.

“El trabajo más importante en este periodo cuaresmal no será simplemente recibir este signo en la frente, sino que será llevar este signo al corazón como la intimidad en la que Dios nos llama a convertir nuestra vida”.

“Hoy las preguntas que tienen que perdurar en esta cuaresma son ‘¿de qué depende el convertir mi vida?’ ‘¿A qué estoy invitado a convertir mi vida en este mundo?’ ‘¿Qué me hace falta para ser feliz o estar en paz?’ ‘¿No le temo a nada?’ ‘¿Estoy limpio ante los ojos de Dios?’”

“Estas interrogantes son excelentes para iniciar la Cuaresma e invitar a nuestro corazón, desde esa intimidad en la que Dios nos llama a caminar en estos 40 días”, indicó el sacerdote.

Ayuno y abstinencia

De igual manera, hizo un recordatorio acerca de la importancia del ayuno y de la abstinencia.

“Vamos a pedir a nuestro Señor Jesucristo que con estas actitudes nuestro corazón también pueda ir de la mano”, explicó el padre.

“El ayuno tiene que ser así como Jesucristo se privó de alimentos en el desierto, recomendado para los mayores de edad y aquellos que no han alcanzado la tercera edad. Por otro lado, la abstinencia se debe ofrecer al Señor. Por ejemplo, puede ser la abstinencia a las redes sociales”, puntualizó.

“Cada uno de nosotros mirará su corazón y sabrá que en ocasiones nuestra vida se desgasta y hay que atenderla para que sea una ofrenda agradable al Señor, con el fin de que al participar en los días santos nuestro interior y casa estén dispuestos a decir: ‘Señor, estoy en paz. He caminado contigo 40 días, aquí está mi vida, te la presento, contigo quiero morir y resucitar, caminar en la cruz y acompañarte en la Resurrección, hoy que vamos a recibir la ceniza’”, recalcó el sacerdote.

Asimismo, recordó a los feligreses que el Miércoles de Ceniza es una fecha de purificación y penitencia, aunque igual el signo de la ceniza puede ser tan llamativo y que piensen “en que somos buenos cristianos, así que debemos recibir la ceniza”.

Recuerdo de su voz

Sin embargo, el verdadero motivo por el cual se recibe la ceniza es por el recuerdo de la voz de Jesucristo que manifiesta que todos los días debemos convertir nuestro corazón y que nuestra vida está llamada a la salvación.

Del mismo modo, en la misa realizó un llamado para recorrer los misterios de la pasión, muerte y resurrección de nuestro salvador.

“Deberá ser continuo el compromiso de llevar en la frente el deseo y anhelo de que nuestra vida sea de conversión con el señor, con la misma actitud que Jesucristo dijo en el evangelio: ‘Tu padre que ve lo secreto, te va a recompensar’”.— ABRAHAM ISMAEL RAZ HERRERA

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