PROGRESO.— La juventud predominó ayer en este puerto con la presencia del Carnival Valor, que arribó a las 6:30 de la mañana proveniente de Cozumel, cuya partida con destino a Nueva Orleans se programó para las 3 de la tarde.
De acuerdo con información de la Administración del Sistema Portuario Nacional (Asipona), la embarcación trajo 3,477 pasajeros y 1,129 tripulantes, con un total de 4,606 visitantes.
Ambiente de fiesta
De todos ellos, cerca de 300 personas permanecieron en el área de playa del malecón, en su mayoría jóvenes estadounidenses, quienes armaron un ambiente de “spring break”.
El clima estuvo perfecto para la ocasión, ya que la temperatura oscilaba en los 33 grados centígrados con una sensación térmica de 38, así que se sentía una fuerte humedad y bochorno.
Por ello, numerosos cruceristas se pasaron el día remojados en las cristalinas aguas del mar porteño.
Durante sus primeras horas de estancia, los paseantes participaron en juegos y en múltiples dinámicas organizadas por el equipo de un restaurante ubicado al final del malecón tradicional.
Esto generó un ambiente de fiesta por la música.
Además, contrataron los servicios de los paseos de banana.
Tabajadores de esta atracción, así como masajistas, reportaron buenos números de ventas en la jornada.
Otra cara de la moneda
Sin embargo y como ya es una costumbre, debido a la poca afluencia de gente, muchos trabajadores se quedaron sin disfrutar de los beneficios económicos de las jornadas de crucero.
Por ejemplo, los palaperos, meseros, vendedores ambulantes del malecón y comerciantes del bazar de artesanías obtuvieron pocos ingresos en la jornada.
En cuanto al caso del bazar, transcendió que en la mañana un grupo de artesanos expresaron su incomodidad por los cambios que se realizan en el local, en donde trabajan desde hace 15 años.
El motivo de su descontento se debe a que consideran que se ven obligados a laborar en condiciones pésimas.
Incluso, según dijeron, los obligan a desocupar el sitio sin darles las garantías necesarias para seguir desempeñando su labor.— Abraham Ismael Raz Herrera
