TIZIMÍN.— El paso de “Beryl” por Tizimín y sus alrededores, dejó algunos árboles caídos, problemas con el suministró de la energía eléctrica así como el servicio de internet, aunque no hubo inundaciones en las zonas bajas de la ciudad.
Fue después de la 1 de la madrugada que comenzaron las primeras lluvias que se prolongaron hasta las 2 de la tarde, es decir que llovió por casi 12 horas en la ciudad.
Los fuertes vientos se comenzaron a registrar después de las 9 de la mañana, momento cuando las familias permanecían encerradas en sus casas; las calles se veían solitarias, y comercios y tiendas cerrados.
En las zonas bajas de Tizimín, como en el fraccionamiento “Los Aguacates”, en la cancha de “la rejollada”, en la colonia Lázaro Cárdenas, en las 8 calles, sobre la 59 cerca de la escuela Gabino Barreda donde suelen registrarse inundaciones y en consecuencia desalojos no hubo tal emergencia.
Una que otra calle de Tizimín cuyas rejillas estaban obstruidas es donde hubo encharcamientos.
El centro de la ciudad, donde también hay árboles frondosos, tampoco se registraron afectaciones.
Sin embargo lo que sí resultó afectado fue el servicio de Agua Potable, energía eléctrica, telefonía celular e internet.
Un 50% de la población padeció por la falta de corriente, misma que se restableció después de las 3 de la tarde en varios puntos de la ciudad.
Reportes
Quienes estuvieron muy activos fueron los policías municipales y personal de Protección Civil, pues estuvieron atendiendo los reportes que llegaban al 911 para retirar árboles que cayeron sobre la vía pública.
En las siguientes calles los uniformados despejaron la vialidad: Santa Rosa de Lima en la calle 77 entre 54-B y 54-F, en el centro en la calle 68 con 51, también en la calle 45 entre 50 y 52,y en la colonia Santo Domingo, en la calle 69 con 34, ahí incluso el árbol que cayó tenía un panal de avispas que tuvieron que retirar con cuidado los policías.
Por otra parte luego de activarse la escuela primaria Francisco Alcalá Martín como refugio temporal desde la tarde del jueves, esa misma noche y por la madrugada de ayer comenzaron a llegar los primeros refugiados.
El director de Protección Civil, Jorge Loría Basto, reportó el ingreso de 29 personas, 27 de Tizimín y una pareja de turistas de Holbox con su mascota, quienes no tenían dónde resguardarse tras su paso por el municipio.
Ahí se habilitaron dos salones donde se le pusieron colchonetas, así como un comedor donde a las 7 de la mañana se les ofreció huevos con tomate, acompañado de frijol colado y café.
Hubo una familia que llegó por su propios medios de la colonia Santa Rosa de Lima y otra del Tepeyac a quien la policía proporcionó ayuda, pues a las 3 de la mañana pidieron auxilio porque temían inundarse por las condiciones de su endeble vivienda.
Ahí fueron en busca de Yenifer Sosa López de 33 años de edad, junto con otros tres adultos y 10 niños a quienes a bordo de patrullas las llevaron hasta el albergue y les dieron asilo.
Hubo valoraciones médicas a cada uno de los albergados por parte del personal de salud y una visita de las autoridades municipales alrededor de las 7:30 de la mañana.
Balance
De acuerdo a la información que proporcionaron autoridades municipales un saldo blanco se registró en Tizimín y sus comisarías gracias a la cultura de la prevención.
El alcalde Pedro Couoh Suaste informó que fue alrededor de las 2 de la tarde, tras una verificación a los hogares, que se llevó de vuelta a las familiasa sus poblaciones luego que pasó el peligro.
“No tenemos encharcamientos, mucho menos inundaciones; sí cayeron algunos árboles, pero fue despejado casi de manera inmediata, mi reconocimiento a la policía que se fletó”, expresó.
Agregó que tampoco se registró daños a la infraestructura municipal, pero sí problemas con el agua potable, pues una bomba no estuvo funcionando por la interrupción de la energía eléctrica.
“Podemos decir que hay saldo blanco, fue un fenómeno muy errático, desde su salida vino zigzagueando y cambiando de velocidad”.
“Considero que precisamente esta cultura de la prevención no ha sido gratis y nos ayudó, en otros años hemos sido impactados por huracanes de los más poderosos, como ‘Emily’, ‘Wilma’, o ‘Isidoro’; nos ha costado tener la cultura eso y se reflejó esta mañana, no había absolutamente nadie en la calle, la gente resguardada, se tomó el tiempo, gastó recursos para asegurar sus viviendas y todo lo que tenían que hacer para estar prevenidos”, informó.— WENDY UCÁN CHAN



