PROGRESO.— En la primera semana de vacaciones se comienza a notar la presencia de vacacionistas llamados “veraniegos”, quienes son personas originarias principalmente de Mérida, así como de otros lugares, que habitan de manera temporal el puerto en este período.
Por lo general, son visitantes con ingresos económicos altos y con la capacidad de pagar a trabajadores, quienes dan mantenimiento por un año a sus predios y estén listos para su llegada.
En recorridos por los mercados de la cabecera municipal y de Chicxulub Puerto, así como de comercios particulares, se observó un incremento de clientes que compraban comestibles.
En plática con algunos de los locatarios, que se encontraban más ocupados de lo habitual, dijeron que esta temporada vacacional será una salvación para ellos por el arribo de numerosas familias a Progreso.
“Así pasa esto. Lo bueno que cuando llega la temporada hay más ventas porque vienen familias de Mérida, de dinero, y enseguida nos damos cuenta, pues empezamos a vender más”.
“Varios días a la semana mandan a sus trabajadores y a los cuidadores de sus casas para que compren de todo como kilos de carne, frutas y verduras en cantidades grandes”.
“Esto nos beneficia, sobre todo porque no sabemos cómo le irá a los pescadores ahora que comience la pesca del pulpo. Si les va mal, tampoco tendremos ventas, pero mientras los veraniegos estén aquí nos sostendremos”, platicó uno de los empleados de una frutería, ubicada a medio camino entre Progreso y Chicxulub Puerto.
Mejoran las ventas
Por otro lado, en conocida pollería del centro de la comisaría progreseña se averiguó que sus ventas también se incrementaron, ya que antes se vendían solo 30 o 32 pollos al día. Ayer se vendieron 52, agotando prácticamente sus existencias.
“Pues bastante bien nos fue con la venta. Desde temprano tuvimos muchos pedidos e incluso una clienta que vende comida en Uaymitún se llevó muchísimo más pollos que de costumbre. Esperemos que así siga la temporada, está yendo muy bien”, señaló la propietaria al Diario.
En cada período vacacional hay más personas que hacen sus compras tanto en los minisúpers como en las cadenas de supermercados, en donde se forman largas filas y sus estacionamientos se encuentran saturados.
