PETO.— Desde el año 2000, el maestro Akira Watanabe visita la población para conocer su historia, usos y costumbres, conocimientos que posteriormente comparte con sus alumnos del Instituto Tecnológico de Tokio, donde imparte clases de español.
En esta ocasión, el japonés llegó acompañado de su esposa, Mariko Ohashy, y sus hijos, Satoru y Nagiusa.
Estuvieron dos días en Peto y posteriormente visitaron otras comunidades, donde a lo largo de estos años ha hecho amistades y al mismo tiempo aprende cosas nuevas que enriquecen sus conocimientos sobre las tradiciones, no solo de Yucatán, sino también de otros estados de la República.
Entrevistado en el parque principal Benito Juárez García de esta ciudad, Akira recordó que la primera vez que vino a Peto fue en 2000, como parte de un equipo de observación electoral que se llama Alianza Cívica y Frente Cívico Internacional.
En ese entonces conoció al cronista de la población, profesor Arturo Rodríguez Sabido, con quien hizo amistad y cada año viene a visitarlo y recorren juntos ciertos lugares que le permiten conocer historias.
“Desde la primera vez que vine a Peto, han cambiado muchas cosas y cada vez que vengo aprendo cosas nuevas, algo que me ha llamado mucho la atención es cómo hubo una época en que Peto prosperó y luego allí quedo”, relató en español.
“Aprendo de las experiencias de las personas que comparten conmigo esas historias y conocimientos.
“Algo que me ha llamado mucho la atención es el fenómeno migratorio, porque mucha gente de Peto actualmente está en los Estados Unidos”, abundó.
“Al observar y saber de ese fenómeno migratorio veo que son como los japoneses, que también se van, el mundo es más global.
“De hecho, me gustaría ir a California y escuchar la opinión de los migrantes, sus experiencias, sus anécdotas, cómo ven las cosas, y aunque hace tiempo que no voy, de verdad me gustaría ir y escucharlos”, expresó.
Fiesta brava
Akira compartió que el pasado sábado tuvo la oportunidad de asistir a una corrida de toros.
“En realidad mi esposa y mi hijo entraron a la corrida de toros, yo estuve alrededor y mi familia me dijo que era algo interesante y en verdad lo es, porque mientras hay personas que consideran que es un arte, hay otros que piensan que es crueldad, pero no deja de ser una tradición muy interesante”, opinó el japonés.
Respecto a la vaquería y la jarana, consideró que es algo “bonito y complicado”.
“Los jaraneros son muy buenos, son genios. Yo nunca aprendería a bailar así”, destacó.
Mencionó que aprovecha sus estadías en Peto para visitar a sus amigos, mientras realiza sus trabajos de investigación.
“En este proceso cotidiano aprendo muchas cosas, mi disciplina como investigador es diferente a lo que normalmente la gente imagina”, apuntó.
Dijo que Yucatán busca ciertas cosas que le llaman la atención y de las cuales desea aprender.
“Hago amistades con las personas y me enseñan muchas cosas, a veces escribo artículos en japonés para que conozcan de Yucatán, de su gente, su cultura y sus tradiciones”, manifestó, Akira, quien hace unos días estuvo en una boda en Ticul, de una pareja que vive en Los Ángeles, California.
Señaló que en el Instituto Tecnológico de Tokio imparte clases de español, donde aborda temas relacionados a la cultura de Yucatán, México y de toda Hispanoamericana.
