Llantero del taller “Los Almendros” realiza reparaciones a una llantas. A la izquierda, un trabajador del taller mecánico de Olegario Un Poot cambia piezas dañadas por el paso en los numerosos baches de las calles
Un trabajador del taller mecánico de Olegario Un Poot cambia piezas dañadas por el paso en los numerosos baches de las calles

TIZIMÍN.— Los servicios en los talleres automotrices y de motos así como en las llanteras han registraron un repunte en el último mes a causa de los baches que invaden las calles de la ciudad y las carreteras.

Para los mecánicos ya es común realizar al día un cambio de suspensión, de rótulas, barras estabilizadoras o incluso reemplazar llantas que estallan tras caer en un hoyo.

Las quejas más frecuentes son por los accidentes que se han registrado principalmente en la carretera Tizimín-Colonia Yucatán, pues hay baches que ya ocupan el ancho de un carril.

De hecho en las orillas de la vía estatal con frecuencia se ven tirados tapones de rines y partes plásticas de vehículos.

El mecánico Olegario Un Poot dice que a la semana atienden de 15 a 20 clientes que acuden por reemplazo de amortiguadores, bases de motor o rótulas, entre otras refacciones.

Los gastos van de acuerdo con el tipo de vehículo ya que mientras más reciente sea el auto es más costoso y pueden ir desde los $1,200 hasta los 10 mil pesos.

Precisa que por el cambio de rótulas se puede gastar $600 aproximadamente por el par, otro $600 por barras estabilizadoras más la mano de obra son alrededor de 1,800 pesos.

Pero si el daño es a los amortiguadores el gasto aumenta, sobre todo ahora que las refacciones han subido de precio, pues el par puede ir desde los $1,500 hasta los $4,000 o más.

Según dice no solo se trata de baches, sino que tanta lluvia también afecta las refacciones de los vehículos y más si las piezas no están en buenas condiciones.

Por su parte el llantero de “Los Almendros” dice que apenas la semana pasada estuvieron a la orden del día sus servicios a causa de los baches en la carretera a Colonia Yucatán.

De hecho dice que apenas anteayer atendió a un cliente con un Mazda que cayó en uno de los hoyos y se le dañó un rin, que es de magnesio.

El llantero explica que solo ese tipo de rin fue cotizado en 13 mil pesos, por lo que tuvo que buscar remedios con un tornero para que pueda reducir el gasto.

Añade que muchos clientes han acudido a él por reparación de rines o cambio de llantas que se estallan al caer en baches y otros que tras pasar en charcos no se percatan que hay clavos o tornillos que dañan sus neumáticos.

Mientras que en los talleres de motos últimamente han realizado servicio por reparación de amortiguadores, rines, cambio de llantas y hasta rayos de los neumáticos.

Aunque las lluvias también han propiciado que algunos motociclistas sufran por afectación a su carburador, bujía y peor aún cuando le entra agua al motor por lo que los gastos pueden ir desde los 700 pesos hasta los 3 mil.— WENDY UCÁN CHAN

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